sábado, 4 de diciembre de 2010

Diplomacia secreta y Wikileaks

La mayor filtración de documentos secretos de la historia, más de 250.000 mensajes del Departamento de Estados de los Estados Unidos han sido obtenidos por la página digital Wikileaks que revelan información confidencial relacionada  con la política exterior norteamericana y que aluden e involucran a infinidad de políticos y países del mundo. Todo un enorme y abrumador caudal de datos  sobre las relaciones internacionales de medio mundo, el sueño de un historiador para desentrañar la historia inmediata

Una primera impresión, tras recorrer superficialmente titulares de prensa,  es que la mayor parte de  la información ofrecida hasta la fecha no revela nada o casi nada que parezca novedoso. Todo entra dentro de lo verosímil y confirma hipótesis, sospechas, rumores o intuiciones probables, posibles, en ningún caso descabelladas o sorprendentes por imprevistas. Así, por ejemplo el espionaje estadounidense  a la ONU, la vigilancia a Turquía,Irán o Pakistán, las opiniones, chismes o sospechas  sobre diplomáticos como Sarkozy, Putin o Berlusconi, la inquietud por la personalidad de Kirchner, la hipocondría de Gadafi, los intentos de bloquear a Irán y Venezuela,  el mercadeo para que algunos países aceptasen presos de Guantánamo, los cotilleos e impresiones sobre políticos españoles, las sospechas sobre el apoyo de Arabia Saudía o Irán al terrorismo islamista, el tráfico de armas en Oriente Próximo y entre Corea, Irán y Siria,  la corrupción en Marruecos, el ciberataque chino a Google… La mayor parte de esas cuestiones no sorprenden nada al leerse más que el morboso hecho  de su confirmación a través de testimonios de diplomáticos cazados como si de un concurso de Gran Hermano se tratase. Aunque, poco a poco van a apareciendo filtraciones muy interesantes para enseñar los objetivos de la política exterior estadounidense y la situación actual del mudno.
 Tal vez lo más grave –en relación con nuestro entorno- sean cuestiones como la condescendencia del gobierno español con los  vuelos de la CIA -el tránsito clandestino por aeropuertos europeos de sospechosos de terrorismo capturados ilegalmente y torturados en centros de detención secretos- o las presiones de la embajada estadounidense a la Fiscalía  y, especialmente,  la posición del Fiscal General del Estado y el Fiscal Jefe de la Audiencia nacional y otros cargos políticos  obstaculizando e intentando archivar el  caso Couso.


En cualquier caso lo más sorprendente no es tanto la revelación del contenido de los cables sino el protagonismo que adquiere el propio acontecimiento en sí,  la filtración de documentos como espectáculo mediático basado en la avalancha masiva de noticias que sacan a la superficie la realidad  que habita en las cloacas de la razón de estado y los intereses creados en los que se cimentan las relaciones internacionales y el juego político. Lo más dañino es la confirmación documentada  de las miserias de un sistema mundializado que presume de perseguir valores universales de justicia y libertad, la hipocresía desvelada que se esconde tras las actuaciones de políticos y diplomáticos, las mentiras que traicionan valores democráticos tales como la soberanía  de las naciones o la separación de poderes, la miseria de la globalización de mercados divinizados que deciden  el futuro de la humanidad mientras los que gobiernan, pusilánimes al tiempo que aprovechados, venden promesas sin convicción, efímeras burbujas con las que disimular .
La fotografía de Assange  -“wanted”,   "el James Bond de la contrainformación"-  perseguido por la Interpol es una  metáfora de la culpabilidad del mensajero y  resume la premeditada confusión entre medios y fines, apariencia y realidad  como desvergonzado intento de convencer a la opinión pública  de que el delito reside en la ilegalidad de las revelaciones no en el escandaloso contenido filtrado. El principal objetivo es acabar con Wikileaks para cerrar la sangría y volver a crear la realidad desde la versión unilateral del poder. Pero la realidad es que en la era digital se cumple la verdad del poeta  Hölderlin que “donde crece el peligro está la salvación” y el enorme poder manipulador de Intenet se desliza entre las grietas de las autoridades tradicionales que buscan nuevas formas encubrimiento. Porque de repente, todos ven, como en el cuento, que el rey está desnudo.


Desde la perspectiva de “el sueño del historiador” –y la pesadilla del diplomático- a la que se refiere Timothy Garton Ash - destacan los cables relacionados con aportaciones sobre la liberación de Mandela, la Revolución Islámica o el conflicto de las Malvinas: un festín de secretos a los que los historiadores, en el mejor de los casos, no suelen acceder antes de veinte o treinta años. Y es en este terreno en el que este espectáculo nos remite a recordar la realidad de la diplomacia secreta  que la historia –y la ficción novelesca y cinematográfica- nos ha mostrado en infinidad de ocasiones. Las declaraciones reiteradas  de acabar con estas prácticas en el juego de las relaciones internacionales se han mostrado inútiles tal vez por el carácter inseparable de ambos términos: la utópica apuesta por la abolición de lo que es una tautología pues tal vez no pueda haber diplomacia sin secretos.  Bastaría un repaso a la obra de Pierre Renouvin sobre la Historia de las Relaciones Internacionales o los estudios del  profesor José María Jover Zamora para encontrar abundantes ejemplos que lo confirman.
Por no viajar más atrás en el tiempo, los años  de los sistemas bismarckianos (1870-1890)  y la posterior época denominada de la  Paz Armada hasta  la Gran Guerra (1890-1914) son tiempos ejemplares que muestran el protagonismo de la diplomacia secreta en las relaciones internacionales  y en las causas de la Primera guerra mundial.


En los inicios del siglo XX, tras la Gran Guerra,  el  discurso pronunciado por el presidente Wilson el 8 de enero de 1918 ante el Congreso norteamericano, proclama el fin de la época de las conquistas y de la diplomacia secreta, y propone la construcción de un nuevo mundo basado en la justicia, en los derechos de los gobernados, y en la seguridad de las naciones.
Conferencia de Versalles en 1919


Veintiún años después, el 23 de agosto de 1939 la Alemania nazi  y la URSS de Stalin firmaban un pacto de no agresión - Pacto Ribbentrop-Molotov-. El tratado contenía cláusulas de no agresión mutua, así como de compromiso  a la solución pacífica de controversias entre ambas naciones así como una intención de estrechar vínculos económicos y comerciales y de ayuda mutua. No obstante el tratado contenía también unas cláusulas secretas (sólo para conocimiento de los jerarcas de ambos gobiernos y no reveladas al público) en las que se adoptaban acuerdos que afectaban a Europa oriental y central fijando los límites de la influencia alemana y soviética en esas zonas, y el compromiso de consultarse mutuamente sobre asuntos de interés común y a no participar en cualquier alianza formada en contra de alguno de los estados firmantes. En definitiva, Polonia quedaba condenada a su desaparición a partir del 1 de septiembre de 1939 fecha en la que la agresión de la Alemania nazi  -respaldada por el acuerdo con la URSS- daría inicio a la II Guerra Mundial.




Cartel de la película Truman (F. Pierson, 1995)
Tras la segunda guerra mundial, la guerra fría entre el modelo capitalista de Estados Unidos y el soviético desembocó en una intensificación de la diplomacia secreta y de espionaje. El discurso de Churchill en Fulton en 1946 patentaba el término de Telón de Acero, la división del mundo en dos bloques. Al mismo tiempo, el Plan Marshall y  la doctrina Truman  (presidente de Estados Unidos) se basaron  en la convicción y la necesidad de combatir el comunismo mediante todos los medios posibles para debilitarlo en cualquier parte del mundo, incluso en el seno de las democracias soberanas de Europa occidental. De este modo se justificó la creación de la CIA en 1947. La URSS respondió con la  creación de la Kominform y la doctrina Jdanov –el delegado soviético en dicha reunión- que se basaba en la prioridad geoestratégica de que los países que bordeaban la Unión Soviética no aceptaran el Plan Marshall y de combatir por cualquier medio al bloque liderado por Estados Unidos.


En este contexto entendemos los acuerdos entre España y Estados Unidos de ayuda económica y el convenio defensivo de 1953. Estos acuerdos fueron presentados a la opinión pública como un modelo equilibrado de ayuda mutua entre ambos países cuando en realidad las cláusulas secretas reservaban a Estados Unidos privilegios que limitaban la soberanía española: daban iniciativa absoluta  al gobierno de Estados Unidos para la puesta de alerta y utilización de las bases militares que se construyeron en España, de manera unilateral. Cualquier agresión comunista, emergencia o amenaza  a la seguridad occidental permitiría la intervención unilateral de Estados Unidos involucrando a España cuyo gobierno no podía tomar ninguna determinación al respecto. Por el contrario, Estados Unidos no se comprometía defender a España en caso de ataque a alguno de sus territorios. El régimen de Franco se sometía a estados Unidos para cumplir el viejo sueño de Franco de seguir su particular Cruzada contra el comunismo.


Tras el fin de la Guerra Fría, el nuevo orden internacional viene marcado por el signo de una globalización en la que pervive la diplomacia secreta conviviendo con teorías conspirativas que pretender dar a entender que debajo de las apariencias existen poderes encriptados, sociedades secretas en las que anidan los auténticos amos del mundo.  Tal vez Assange, el mentor de Wikileaks acabe formando parte del Grupo Bilderberg. De momento los historiadores tiene más trabajo que nunca para desentrañar las verdades ocultas tras un millar de fuentes. Ya veremos hasta dónde llegan las filtraciones y que novedades van apareciendo. La gran pregunta es el significado de todo ésto, si estamos ante un fenómeno que aportará más transparencia democratica o por el contrario una regresión en las libertades de expresión y un fortalecimiento de los sistemas de control y seguridad de los poderes ante la "amenaza digital" al monopolio de la información.






Conclusión:

"La cuestión no es quién cometió el crimen de filtrar la información, sino qué crímenes puede desvelar esta información. Si los documentos filtrados revelan que ciertos Gobiernos han estado espiando a organizaciones internacionales o que están involucrados en casos de tortura, estos serían los verdaderos crímenes. En concreto, aún no se le han exigido explicaciones a los que intentaron frenar las actuaciones de la justicia española en, por ejemplo, el caso Couso; tampoco a los que trasladaron ilegalmente a prisioneros a Guantánamo haciendo escala en España; y tampoco a los que intentaron silenciar a la ciudadanía española, que ejercía su derecho de libertad de expresión al criticar la guerra de Irak"

Fuente: El derecho a la información diplomática

Dias de escuela

Para mis profesores, para mis alumnos...

Enlace al programa de RTVE
Cómo hemos cambiado (01/10/10): El colegio






Una tarde parda y fría
de invierno. Los colegiales
estudian. Monotonía
de lluvia tras los cristales.

Es la clase. En un cartel
se representa a Caín
fugitivo, y muerto Abel,
junto a una mancha carmín.

Con timbre sonoro y hueco
truena el maestro, un anciano
mal vestido, enjuto y seco,
que lleva un libro en la mano.

Y todo un coro infantil
va cantando la lección:
«mil veces ciento, cien mil;
mil veces mil, un millón».

Una tarde parda y fría
de invierno. Los colegiales
estudian. Monotonía
de la lluvia en los cristales

Recuerdo infantil de Antonio machado


"La escuela sería mi único recurso. Por entonces ya empezaba a sentir esa profunda e incomparable plenitud que produce la entrega al propio oficio. Me sumergía en mi trabajo y el trabajo me estimulaba para emprender nuevos caminos. Cada día surgía un nuevo obstáculo y, a la vez, el reto de resolverlo. Los niños avanzaban, vibraban, aprendían. Y yo me sentía enardecida con los resultados de ese aprendizaje que era al mismo tiempo el mío"(…) Tenía que pasar mucho tiempo hasta que yo me diera cuenta de que lo que me daban los niños valía más que todo lo que ellos recibían de mí".

Historia de una maestra de Josefina Aldecoa


 “A nadie le interesa aprender cosas inútiles. Desde que nacemos nuestra necesidad de aprendizaje está ligada a nuestro instinto de supervivencia. Queremos saber lo que nos resulta necesario, y buscamos fuera de nosotros lo que existe como un esbozo o una intuición dentro de nosotros mismos. Por eso sólo amaremos los libros si nos damos cuenta de que no son inútiles y de que pertenecen al reino de nuestra propia vida.”

La disciplina de la imaginación de Antonio Muñoz Molina

“No, el maestro don Gregorio no pegaba. Por lo contrario, casi siempre sonreía con su cara de sapo. Cuando dos peleaban en el recreo, los llamaba, " parecen carneros", y hacía que se dieran la mano.
Luego, los sentaba en el mismo pupitre. Así fue como hice mi mejor amigo, Dombodán, grande, bondadoso y torpe. Había otro rapaz, Eladio, que tenía un lunar en la mejilla, en el que golpearía con gusto, pero nunca lo hice por miedo a que el maestro me mandara darle la mano y que me cambiara junto a Dombodán. El modo que tenía don Gregorio de mostrar un gran enfado era el silencio.
"Si ustedes no se callan, tendré que callar yo".
Y iba cara al ventanal, con la mirada ausente, perdida en el Sinaí. Era un silencio prolongado, desasosegante, como si nos dejara abandonados en un extraño país.
Sentí pronto que el silencio del maestro era el peor castigo imaginable. Porque todo lo que tocaba era un cuento atrapante. El cuento podía comenzar con una hoja de papel, después de pasar por el Amazonas y el sístole y diástole del corazón. Todo se enhebraba, todo tenía sentido. La hierba, la oveja, la lana, mi frío. Cuando el maestro se dirigía al mapamundi, nos quedábamos atentos como si se iluminara la pantalla del cine Rex. Sentíamos el miedo de los indios cuando escucharon por vez primera el relincho de los caballos y el estampido del arcabuz. Íbamos a lomo de los elefantes de Aníbal de Cartago por las nieves de los Alpes, camino de Roma. Luchamos con palos y piedras en Ponte Sampaio contra las tropas de Napoleón. Pero no todo eran guerras.
Hacíamos hoces y rejas de arado en las herrerías del Incio. Escribimos cancioneros de amor en Provenza y en el mar de Vigo. Construimos el Pórtico da Gloria. Plantamos las patatas que vinieron de América. Y a América emigramos cuando vino la peste de la patata.
"Las patatas vinieron de América", le dije a mi madre en el almuerzo, cuando dejó el plato delante mío.
"¡Que iban a venir de América! Siempre hubo patatas", sentenció ella.
"No. Antes se comían castañas. Y también vino de América el maíz". Era la primera vez que tenía clara la sensación de que, gracias al maestro, sabía cosas importantes de nuestro mundo que ellos, los padres, desconocían.
Pero los momentos más fascinantes de la escuela eran cuando el maestro hablaba de los bichos. Las arañas de agua inventaban el submarino. Las hormigas cuidaban de un ganado que daba leche con azúcar y cultivaban hongos. Había un pájaro en Australia que pintaba de colores su nido con una especie de óleo que fabricaba con pigmentos vegetales. Nunca me olvidaré. Se llamaba tilonorrinco. El macho ponía una orquídea en el nuevo nido para atraer a la hembra”.

La lengua de las mariposas de Manuel Rivas


En memoria de la escuela arrebatada

"Cuando los camiones arrancaron cargados de presos, yo fui uno de los niños que corrían detrás lanzando piedras. Buscaba con desesperación el rostro del maestro para llamarle traidor y criminal. Pero el convoy era ya una nube de polvo a lo lejos y yo, en el medio de la alameda, con los puños cerrados, sólo fui capaz de murmurar con rabia: «¡Sapo! ¡Tilonorrinco! ¡Iris!».

Un triste final que refleja el fracaso  de la sociedad de nuestros abuelos, el sueño de educar a una generación en el respeto, la tolerancia y la libertad. Por algún lugar andará la herencia de Don Gregorio y algún día aparecerá para poner las cosas en sus sitio, el corazón y la razón en la tarima. Pero desde que aquella camioneta se lo llevara, nada sabemos de Don Gregorio. 

martes, 30 de noviembre de 2010

Tres argumentos para conmemorar el XXXII aniversario de la Constitución de 1978.

La democracia como el amor, puede sobrevivir a cualquier ataque, menos al abandono y a la indiferencia.
MUÑOZ, Arturo

La democracia es el peor sistema de gobierno diseñado por el hombre con excepción de todos los demás.
CHURCHILL, Winston Leonard Spencer

La Constitución de 1978. Tres argumentos para conmemorar el 6 de diciembre de 2010

La Constitución de 1978 es la ley suprema de España que ha permitido a nuestro país/nación/pueblo/ciudadanía el más largo período de convivencia pacífica y democrática, las mayores cotas de libertades individuales y colectivas y alcanzar un  desarrollo humano y bienestar social como en ningún otro momento de nuestra historia. Todos tenemos  el derecho y la obligación de conocerla, interpretarla, enseñarla, respetarla, valorarla y, en la medida que sea necesario, mejorarla y garantizar su aplicación para que perviva su  ideario como herencia compartida. En este trigésimo segundo aniversario de su aprobación en referéndum popular queremos destacar  tres aspectos importantes:

1.- Los objetivos generales que orientan todo su contenido y en  los que la constitución encuentra su razón de ser
2.- La participación democrática en la elección de los poderes locales
3.- La importancia del derecho fundamental a la libertad de expresión.

Este modesto homenaje a nuestra constitución hemos querido extenderlo también, aprovechando la celebración en este año 2010 del bicentenario de las Cortes de Cádiz,  a la Constitución de 1812, la primera  que sentó los principios del liberalismo que se han ido proyectando en  nuestra larga y ajetreada historia constitucional.


Argumento primero.- La finalidad esencial de una Constitución democrática.

 El preámbulo de la Constitución de 1978 deja clara la autoría de la ley suprema (la nación española) y fija los objetivos globales que aspira a conseguir: libertad, bienestar, justicia y seguridad. La de 1812 se atreve incluso a intentar conseguir la felicidad de la nación


Constitución de 1812

Artículo 4
La Nación está obligada a conservar y proteger por leyes sabias y justas la libertad civil, la propiedad y los demás derechos legítimos de todos los individuos que la componen.

Artículo 13
El objeto del Gobierno es la felicidad de la Nación, puesto que el fin de toda sociedad
política no es otro que el bienestar de los individuos que la componen.


Constitución de 1978

Preámbulo

La Nación española, deseando establecer la justicia, la libertad y la
seguridad y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su
soberanía, proclama su voluntad de:

Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico y social justo.
Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular.
Proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones.
Promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida.
Establecer una sociedad democrática avanzada, y
Colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra.

Argumento segundo.- La importancia  de la libertad de expresión como  derecho fundamental e instrumento de  difusión de la cultura y  de una educación de calidad basada en el respeto, el conocimiento creativo  y la  igualdad de oportunidades.

Art. 371 (Constitución de 1812)
Todos los españoles tienen libertad de escribir, imprimir y publicar sus ideas
políticas sin necesidad de licencia, revisión o aprobación alguna anterior a la publicación,
bajo las restricciones y responsabilidad que establezcan las leyes.

Artículo 20 (Constitución de 1978)
Libertad de expresión
1. Se reconocen y protegen los derechos:
a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones
mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.
b) A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica.
c) A la libertad de cátedra.
(…) 4. Estas libertades tienen su límite en el respeto a los derechos reconocidos en este
Título, en los preceptos de las leyes que lo desarrollen y, especialmente, en el
derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud
y de la infancia.

Argumento tercero.-  La participación democrática en la elección de los poderes locales y el papel esencial de estos  en la cimentación de  una sociedad democrática que aproxime a gobernados y gobernantes

Constitución de 1812

Art. 312.
Los alcaldes, regidores y procuradores síndicos se nombrarán por elección en los
pueblos, cesando los regidores y demás que sirvan oficios perpetuos en los ayuntamientos, cualquiera que sea su título y denominación.
Art. 313.
Todos los años en el mes de diciembre se reunirán los ciudadanos de cada pueblo, para elegir a pluralidad de votos, con proporción a su vecindario, determinado número de
electores, que residan en el mismo pueblo y estén en el ejercicio de los derechos de
ciudadano.
Art. 314.
Los electores nombrarán en el mismo mes a pluralidad absoluta de votos el alcalde
o alcaldes, regidores y procurador o procuradores síndicos, para que entren a ejercer sus
cargos el primero de enero del siguiente año.

Constitución de 1978

Artículo 140.- Autonomía y democracia municipal
La Constitución garantiza la autonomía de los municipios. Estos gozarán de
personalidad jurídica plena. Su gobierno y administración corresponde a sus respectivos
Ayuntamientos, integrados por los Alcaldes y los Concejales. Los Concejales serán
elegidos por los vecinos del municipio mediante sufragio universal, igual, libre, directo
y secreto, en la forma establecida por la ley. Los Alcaldes serán elegidos por los
Concejales o por los vecinos. La ley regulará las condiciones en las que proceda el
régimen del concejo abierto*


* El régimen de Concejo Abierto es un sistema de organización municipal de España en el que pequeños municipios que no alcanzan un número significativo de habitantes se rigen por un sistema asambleario, sin que existan órganos municipales, salvo la Asamblea Vecinal que hace las veces de Pleno del Ayuntamiento.


Para saber más...


Portal temático del Congreso de los diputados sobre la Constitución de 1978


Indice sistemático de la Constitución de 1978 en la página web del Congreso


Artículo: Los jóvenes y la Constitución de José Ortega Spottorno

La Constitución cumple 32 años en RTVE

Un breve repaso a la historia del constitucionalismo español

El término contitución comenzó a emplearse en el sentido actual  a finales del siglo XVIII tanto en la revolución e independencia de Estados Unidos (el primer texto propiamente constitucional es el de 1787) como en la revolución francesa de 1789. La Constitución es la ley suprema de una país, la ley de leyes que incluye las normas fundamentales de un estado, la que regula su ordenamiento jurídico, la norma que está por encima de todas las normas y a la que deben someterse todos los ciudadanos y órganos políticos, las leyes del parlamento, los decretos gubernamentales y las ordenes ministeriales. Para el jurista Francisco Tomás y Valiente -asesinado por ETA en 1996- sólo son auténticas constituciones  aquellas que están legitimadas democráticamente.


Si damos un sentido más amplio al concepto de Constitución, la primera de las españolas fue el llamado Estatuto de Bayona de 1808, aunque parece más adecuado referirse a ella como Carta Otorgada. En realidad el honor de ser la primera constitución corresponde a la de 1812, la constitución de Cádiz, conocida popularmente como "La Pepa" por ser aprobada el día de San José, el 19 de marzo. A esta ley le siguieron a lo largo de los siglos XIX y XX  las de 1837, 1845, 1869, 1876, 1931 y, por último, la actual vigente de 1978. Siendo más meticulosos incluiriamos otras normas que pretendieron convertirse en leyes supremas sin llegar apenas a conseguirlo: el Estatuto Real de 1834, el proyecto de constitución progresista de 1856 y el de constitución federal de 1873. En el siglo XX, la dictadura de primo de Rivera (1923-1930) intentó una fallida institucionalización del régimen y de forma similar la dictadura de Franco (1939-1975) impuso un conjunto de Leyes -las denominadas Leyes Fundamentales- con el objetivo de crear un ordenamiento jurídico del régimen.


Las constituciones españolas del siglo XIX incluyen planteamientos diversos como los conservadores y moderados de las de 1834, 1845 y 1876,  los progresistas de 1812, 1837, 1856, los más demócratas de 1869 y la perspectiva  federal del proyecto de 1873. Veamos una sintesis:





 El siglo XX comienza con el nuevo reinado de Alfonso XIII (1923-1930) y la vigencia de la Constitución de 1876 hasta el golpe de estado del general Primo de Rivera. Tras ser suspendida en ese año, se intentó entre 1930 y 1931 la vuelta a la "normalidad cosntitucional"  desembocado el proceso en la proclamación de la república, el exilio del rey y la elaboración de una nueva Constitución en 1931,  la de la Segunda República. Esta constitución refleja el ideario de la conjunción republicano-socialista que constituía la mayoría de las Cortes Constituyentes elegidas por sufragio universal masculino. Sus principales rasgos fueron:


·         Soberanía popular. Se declaraba al nuevo estado español como una "República democrática de trabajadores de todas clases".
 
·         Sufragio universal masculino y femenino. Tras un largo y complejo debate en las Cortes, las mujeres españolas obtuvieron el derecho de voto.
 
·         Extensa declaración de derechos y libertades.
o        Derechos civiles: divorcio, equiparación hijos legítimos e ilegítimos.
o        Derecho a la educación.
 
·         Poderes del Estado
o        Poder legislativo quedó en manos de unas Cortes unicamerales.
o        Poder ejecutivo
§         Presidente de la República con escasos poderes.
§         Jefe de Gobierno, nombrado por el Presidente pero que debía contar con la aprobación de las Cortes.
o        Poder judicial en manos de los tribunales de justicia.
 
·         Por primera vez en nuestra historia, se establece el derecho de las regiones a establecer Estatutos de Autonomía.
 
·         En lo relativo a la "cuestión religiosa" se establece un estado laico:

o        Separación de la Iglesia y el Estado
o        Desapareció el presupuesto de culto y clero
o        Prohibición de ejercer la educación
o        Libertad de conciencia y cultos 


El golpe de estado de 1936 y la guerra civil (1936-1939) acabaron con la República y la Constitución. La dictadura de Franco (1939-1975) se ordenó jurídicamente a través de las denominadas Leyes Fundamentales que intentaron adaptarse a la evolución del régimen si perder su carácter autoritario y corporativista al tiempo que reflejan  la ideología cimentada durante la guerra basada en la concentración de poderes, el  carácter providencialista del dictador aasí como el  anticomunismo, nacional-catolicismo, tradicionalismo y militarismo. estas leyes fueron por orden cronológico:



-          Fuero del trabajo de 1938
-          Ley de Cortes de 1942
-          Fuero de los españoles de 1945
-          Ley de Referéndum Nacional de 1945
-          Ley de Sucesion a la Jefatura de Estado de 1946
-          Ley de Principios del Movimiento Nacional (1958)
-          Ley Orgánica del Estado (1967).


Con la muerte de Franco en 1975 se instaura  la monarquía de Juan Carlos I y da comienzo el proceso (La Transición) que llevará la Constitución de 1978 y a la recuperación de la democracia en España.


Para saber más...


Historia del constitucionalismo español


Constituciones históricas españolas


Artículos con motivo de su 25 aniversario que repasan la historia constitucional:


La Constitución Española de 1978 en su XXV aniversario


La constitución cumple un cuarto de siglo

lunes, 22 de noviembre de 2010

Las ojeras de un insominio justificado

Las ojeras del que quiso ser rey de todos los españoles: de las Leyes Fundamentales del Movimiento a la Constitución de 1978

















Don Juan Carlos, 35 años reinando




Un discurso para la historia

Madrid, 22 de noviembre de 1975
En esta hora, cargada de emoción y esperanza, llena de dolor por los acontecimientos que acabamos de vivir, asumo la Corona del Reino con pleno sentido de mi responsabilidad ante el pueblo español y de la honrosa obligación que para mí implica el cumplimiento de las leyes y el respeto de una tradición centenaria que ahora coinciden en el Trono.
Como Rey de España, título que me confieren la tradición histórica, las Leyes Fundamentales del Reino y el mandato legítimo de los españoles, me honro en dirigiros el primer mensaje de la Corona que brota de lo más profundo de mi corazón.
Una figura excepcional entra en la historia. El nombre de Francisco Franco será ya un jalón del acontecer español y un hito al que será imposible dejar de referirse para entender la clave de nuestra vida política contemporánea. Con respeto y gratitud quiero recordar la figura de quien durante tantos años asumió la pesada responsabilidad de conducir la gobernación del Estado. Su recuerdo constituirá para mí, una exigencia de comportamiento y de lealtad para con las funciones que asumo al servicio de la patria. Es de pueblos grandes y nobles el saber recordar a quienes dedicaron su vida al servicio de un ideal. España nunca podrá olvidar a quien como soldado y estadista ha consagrado toda la existencia a su servicio.
Yo sé bien que los españoles comprenden mis sentimientos en estos momentos. Pero el cumplimiento del deber está por encima de cualquier otra circunstancia. Esta norma, me la enseñó mi padre desde niño, y ha sido una constante de mi familia, que ha querido servir a España con todas sus fuerzas.
Hoy comienza una nueva etapa de la historia de España. Esta etapa, que hemos de recorrer juntos, se inicia en la paz, el trabajo y la prosperidad, fruto del esfuerzo común y de la decidida voluntad colectiva. La Monarquía será fiel guardián de esa herencia y procurará en todo momento mantener la más estrecha relación con el pueblo.
La institución que personifico integra a todos los españoles, y hoy, en esta hora tan trascendental, os convoco porque a todos nos incumbe por igual el deber de servir a España. Que todos entiendan con generosidad y altura de miras que nuestro futuro se basará en un efectivo consenso de concordia nacional.
El Rey es el primer español obligado a cumplir con su deber y con estos propósitos. En este momento decisivo de mi vida, afirmo solemnemente que todao mi tiempo y todas las acciones de mi voluntad estarán dirigidos a cumplir con mi deber.
Pido a Dios su ayuda para acertar siempre en las difíciles decisiones que, sin duda, el destino alzará ante nosotros. Con su gracia y con el ejemplo de tantos predecesores que unificaron, pacificaron y engrandecieron a todos los pueblos de España, deseo ser capaz de actuar como moderador, como guardián del sistema constitucional y como promotor de la justicia. Que nadie tema que su causa sea olvidada; que nadie espere una ventaja o un privilegio. Juntos podremos hacerlo todo si a todos damos su justa oportunidad. Guardaré y haré guardar las leyes, teniendo por norte la justicia y sabiendo que el servicio del pueblo es el fin que justifica toda mi función.
Soy plenamente consciente de que un gran pueblo como el nuestro, en pleno período de desarrollo cultural, de cambio generacional y de crecimiento material pide perfeccionamientos profundos. Escuchar, canalizar y estimular estas demandas es para mí un deber que acepto con decisión.
La patria es una empresa colectiva que a todos compete, su fortaleza y su grandeza deben de apoyarse por ello en la voluntad manifiesta decuantos la integramos. Pero las naciones más grandes y prósperas, donde el orden, la libertad y la justicia han resplandecido mejor, son aquellas que más profundamente han sabido respetar su propia historia.
La justicia es el supuesto para la libertad con dignidad, con prosperidad y con grandeza. Insistamos en la construcción de un orden justo, un orden donde tanto la actividad pública como la privada se hallen bajo la salvaguardia jurisdiccional.
Un orden justo, igual para todos, permite reconocer dentro de la unidad del Reino y del Estado las peculiaridades regionales, como expresión de la diversidad de pueblos que constituyen la sagrada realidad de España. El Rey quiere serlo de todos a un tiempo y de cada uno en su cultura, en su historia y en su tradición.
Al servicio de esa gran comunidad que es España, debemos de estar: la Corona, los ejércitos de la nación, los organismos del Estado, el mundo del trabajo, los empresarios, los profesionales, las instituciones privadas y todos los ciudadanos, constituyendo su conjunto un firme entramado de deberes y derechos. Sólo así podremos sentirnos fuertes y libres al mismo tiempo.
Esta hora dinámica y cambiante exige una capacidad creadora para integrar en objetivos comunes las distintas y deseables opiniones, que dan riqueza y variedad a este pueblo español, que lleno de cualidades, se entrega generoso cuando se le convoca a una tarea realista y ambiciosa.
La Corona entiende como un deber el reconocimiento y la tutela de los valores del espíritu.
Como primer soldado de la nación me dedicaré con ahínco a que las Fuerzas Armadas de España, ejemplo de patriotismo y disciplina, tengan la eficacia y la potencia que requiere nuestro pueblo.
El mundo del pensamiento, de las ciencias y de las letras, de las artes y de la técnica tienen hoy, como siempre, una gran responsabilidad de compromiso con la sociedad. Esta sociedad en desarrollo que busca nuevas soluciones, está más necesitada que nunca de orientación. En tarea tan alta, mi apoyo y estímulo no han de faltar.
La Corona entiende, también, como deber fundamental el reconocimiento de los derechos sociales y económicos, cuyo fin es asegurar a todos los españoles las condiciones de carácter material que les permitan el efectivo ejercicio de todas sus libertades.
Por lo tanto, hoy, queremos proclamar, que no queremos ni un español sin trabajo, ni un trabajo que no permita a quien lo ejerce mantener con dignidad su vida personal y familiar, con acceso a los bienes de la cultura y de la economía para él y para sus hijos.
Una sociedad libre y moderna requiere la participación de todos en los foros de decisión, en los medios de información, en los diversos niveles educativos y en el control de la riqueza nacional. Hacer cada día más cierta y eficaz esa participación debe ser una empresa comunitaria y una tarea de gobierno.
El Rey, que es y se siente profundamente católico, expresa su más respetuosa consideración para la Iglesia. La doctrina católica, singularmente enraizada en nuestro pueblo, conforta a los católicos con la luz de su magisterio. El respeto a la dignidad de la persona que supone el principio de libertad religiosa es un elemento esencial para la armoniosa convivencia de nuestra sociedad.
Confio plenamente en las virtudes de la familia española, la primera educadora y que siempre ha sido la célula firme y renovadora de la sociedad. Estoy también seguro de que nuestro futuro es prometedor porque tengo pruebas de las cualidades de las nuevas generaciones.
Me es muy grato en estos momentos expresar mi reconocimiento a cuantos enviados de otras naciones han asistido a esta ceremonia. La Monarquía española, depositaría de una tradición universalista centenaria, envía a todos los pueblos su deseo de paz y entendimiento, con respeto siempre para las peculiaridades nacionales y los intereses políticos con los que todo pueblo tiene derecho a organizarse de acuerdo con su propia idiosincrasia.
España es el núcleo originario de una gran familia de pueblos hermanos. Cuanto suponga potenciar la comunidad de intereses, el intercambio de ideales y la cooperación mutua es un interés común que debe ser estimulado.
La idea de Europa sería incompleta sin una referencia a la presencia del hombre español y sin una consideración del hacer de muchos de mis predecesores. Europa deberá contar con España, pues los españoles somos europeos. Que ambas partes así lo entiendan y que todos extraigamos las consecuencias que se derivan es una necesidad del momento.
No sería fiel a la tradición de mi sangre si ahora no recordase que durante generaciones los españoles hemos luchado por restaurar la integridad territorial de nuestro solar patrio. El Rey asume este objetivo con la más plena de las convicciones.
Señores Consejeros del Reino, señores Procuradores, al dirigirme como Rey, desde estas Cortes, al pueblo español, pido a Dios ayuda para todos. Os prometo firmeza y prudencia. Confío en que todos sabremos cumplir la misión en la que estamos comprometidos.
Si todos permanecemos unidos habremos ganado el futuro.
¡Viva España!

Y otra noche de ojeras contra el golpe del 23 F

sábado, 13 de noviembre de 2010

Bienvenido Mr. Berlanga



Bienvenido Mister Berlanga
 
Como en la secuencia de El Verdugo en la que la Guardia Civil busca a "José Luis Rodriguez" -Nino Manfredi, el enterrador convertido en verdugo- para que cumpla  con su macabro trabajo ("alguien tiene que hacerlo" decía Amadeo -Pepe Isbert-), la muerte acaba llamándonos a todos para que afrontemos también nuestro destino. Le tocó el turno al ciudadano Berlanga y  cayó  el Imperio austrohúngaro. Pero al director y guionista de tantas películas imprescindibles -especialmente la de los cincuenta y sesenta- aún le dio tiempo a interpretar su última película, un anuncio solidario para Médicos sin Fronteras. Bienvenido Mr. Berlanga al Olimpo de los cineastas.



Documentación:

Goodbye Mister Berlanga. Documentos RNE

Campaña pastillas para el dolor ajeno de Médicos sin fronteras

El adiós de Berlanga en RTVE

Berlanga, el genio levantino

Berlanga en El País

Un repaso a su vida por María Guerra en la SER

Biografía y filmografía

Berlanga en el Instituto Cervantes

Luis García Berlanga en Imdb

Premio Principe de Asturias de las Artes 1986

Las frases del humor berlanguiano

El universo berlanguiano

Erotismo berlanguiano

La música en el cine de Berlanga

Humoroscurocasinegro

La ciudad de la luz el sueño de Berlanga

Bibliografía sobre Berlanga

Retrato en carne  viva de David Trueba

Caos inteligente de Manuel Vicent

El programa La mitad invisible dedicado a El verdugo







Adiós Berlanga, recuerdos a Azcona y Alexandre. Como se suele decir nos quedamos con su cine y sus palabras