viernes, 11 de febrero de 2011

Los amigos de Mubarak




Dicen que las revoluciones democráticas se extienden por el mundo árabe. Caen  dictadores y obligados por revolucionarias protestas populares, abandonan sus países camino del destierro. A dónde vayan llevarán a buen seguro  sus fortunas y no les faltarán amigos. Sin tener aún la distancia suficiente para entender la naturaleza y significado de unos acontecimientos aún en fase de gestación, estas -aceptemos el término- revoluciones incorporan interesantes interrogantes y novedades en su aparición y desarrollo (¿primera revolución de blogueros?, ¿Una nueva generación de jóvenes desislamizados? ¿Exixten grupos o conspiradores interesados tras la apariencia de espontaneidad?) que el tiempo irá desentrañando. No obstante, hagamos una primera consideración.

En el caso de Mubarak, en sus tres décadas de poder, más que un déspota, da la impresión de haber sido un respetable y admirado Jefe de Estado perfectamente reconocido por unos y otros. Repaso sus fotos: aparece junto a todos los presidentes, jefes de estado y líderes con los que convivió desde 1981: Ronald Reagan, los Bush (padre e hijo, presiento que casi con el Espíritu Santo), Clinton y Obama de los Estados Unidos de América; Giscard, Miterrand,  Chirac y Sarkozy de la República  Francesa; de Thatcher a Blair primeros ministros británicos de la reina Isabel ; Aznar –para Mubarak, un hermano- y Rodríguez,  presidentes de la democracia española, además de su majestad el rey Juan Carlos; Merkel canciller alemana, el sudafricano  Mandela,  Putin, Berlusconi… Y muchos más. Están todos. Pensemos en cualquier líder político internacional, busquemos una fotografía de ambos y ¡zas! casi seguro que aparecen alegres y cordiales. Muchos  abrazan y sonríen con cariño al ahora presidente defenestrada y exiliado. ten amigos para esto. O no era  tan dictador como ahora dicen todos los estadistas de las democracias occidentales o vivimos en un mundo de hipócritas sin rubor ni dignidad, de abrazafarolas como decía aquél periodista deportivo que creó escuela. Son los vientos de la historia , los que llevan del  abrazo al rechazo, de la condena  a  pérfidos dictadores, al aplauso a entrañables aliados o viceversa. Nada nuevo bajo el sol.
Junto al clamor popular de los egipcios por la retirada del poder del “faraón empecinado”, dicen que respira la comunidad internacional, Suiza congela los fondos del tirano -una reacción, sin duda, algo más contundente y oportuna que la que tomó en el caso del expolio nazi- y nuestros mandatarios se alegran de la revolución pacífica y de la transición hacia la democracia. Mubarak y su partido han pertenecido a la
Internacional Socialista –en la que se encuentra, entre otros el PSOE-  hasta que la revuelta popular ha motivado su expulsión, justificada por “el  dramático fracaso del Gobierno egipcio de responder a su pueblo”. A buenas horas, una reacción tan ágil como la del  Vaticano rehabilitando a Galileo, Exactamente en el momento oportuno, ni un minuto antes ni uno después.

Un día histórico y de alegría que también celebra la Eurocámara, nuestro efizaz parlamento comunitario ¿Cuántos líderes demócratas  aconsejaron o presionaron a Hosni para que democratizara Egipto? ¿O es que a los egipcios no les hacia falta democracia alguna hasta ahora? ¿Por qué los benefactores aliados no  han ayudado  a  los egipcios del mismo modo que lo hicieron con los  iraquíes librándoles del sátrapa  Sadam? Porque era su estratégico amigo y aliado en el mundo árabe. Me viene a la memoria las palabras  que se atribuyen al presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt  refiriéndose al dictador nicaragüense Anastasio Somoza: " Puede que sea un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta"

Celebraremos la ilusión esperanzada de los egipcios por encima de la miseria de los poderosos que conciben el poder como arte de manipulación y engaño oportunista, como fin en sí mismo, sin ética, sin principios, por los intereses creados. Y esperemos que lo que ocurra en Túnez y Egipto no sea ni Teherán 1979 ni  Berlín en 1989, sino Túnez y El Cairo 2010: lo que tunecinos y egipcios quieran libre y pacíficamente, en democracia. Esa democracia que, como  dicen que dijo  Winston Churchill, “es el peor de todos los sistemas políticos, con excepción de todos los sistemas políticos restantes."















Miremos y observemos las fotos, y luego intentemos contextualizar estas palabras de Vargas LLosa.

"El movimiento popular que ha sacudido a países como Túnez, Egipto, Yemen y cuyas réplicas han llegado hasta Argelia, Marruecos y Jordania es el más rotundo desmentido a quienes, como Thomas Carlyle, creen que "la historia del mundo es la biografía de los grandes hombres". Ningún caudillo, grupo o partido político puede atribuirse ese sísmico levantamiento social que ha decapitado ya la satrapía tunecina de Ben Ali y la egipcia de Hosni Mubarak, tiene al borde del desplome a la yemenita de Ali Abdalá Saleh y provoca escalofríos en los gobiernos de los países donde la onda convulsiva ha llegado más débilmente como en Siria, Jordania, Argelia, Marruecos y Arabia Saudí (...) Los países donde ello ha ocurrido padecían dictaduras de decenas de años, corruptas hasta el tuétano, cuyos gobernantes, parientes cercanos y clientelas oligárquicas habían acumulado inmensas fortunas, bien seguras en el extranjero, mientras la pobreza y el desempleo, así como la falta de educación y salud, mantenían a enormes sectores de la población en niveles de mera subsistencia y a veces en la hambruna. La corrupción generalizada y un sistema de favoritismo y privilegio cerraban a la mayoría de la población todos los canales de ascenso económico y social".

Podemos seguir buscando fotos y más fotos en las que líderes de países democráticos comparten alegrías y más cosas con sus colegas oligarcas corruptos. Y me pregunto si no pasará como en el final de la fábula de Orwell, Rebelión en la granja:

"Doce voces gritaban enfurecidas, y eran todas iguales. No había duda de la
transformación ocurrida en las caras de los cerdos. Los animales asombrados, pasaron su mirada
del cerdo al hombre, y del hombre al cerdo; y, nuevamente, del cerdo al hombre; pero ya era
imposible distinguir quién era uno y quién era otro".


En las  democracia occidentales también necesitamos ciudadanos concienciados, activos, con capacidad de movilizarse y exigentes  con sus gobernantes. Para no morir de éxito, de complacencia y opulencia, para no caer en la indiferencia egoista, para, al menos, no dejarse engañar. Nuestros hijos los agradecerán, nosotros a lo mejor también.



domingo, 16 de enero de 2011

Otro individuo, otra sociedad, otro mundo. A propósito de la modernidad líquida




"A lo cual yo repuse
descalzándome las negras botas:
Este es, oh espíritu, el símbolo espantoso
de lo humano: un pie de tosco cuero
ya no naturaleza, más tampoco
todavía hecho espíritu,
una forma de transición entre la pata animal
y las aladas plantas de Mercurio"

Christian Morgestern


El  discurrir de los acontecimientos globales y locales que estamos viviendo en los últimos tiempos (la crisis en todas sus dimensiones, fenómenos mediáticos como wikileaks, los informes sobre nuestra situación educativa, las catástrofes de todo tipo de las que nos llegan noticias  -tanto las proclamadas y  aireadas como  las silenciadas y olvidadas-) nos alerta sobre la necesidad de repensar críticamente la realidad. El documental  La obsolescencia programa emitido en Rtve (ver entrada) o los últimos libros de Zygmunt Bauman y Gilles Lipovetsky y Jean Serroy- nos invitan a hacerlo desde el conocimiento 

Entroncando con viejas teorías como, entre otras,  las de los pensadores de la Escuela de Frankfurt -Erich Fromm, Adorno...-, las del intercambio desigual -Samir Amín, Arghiri Emmanuel...-  las de del Club de Roma sobre los límites del crecimiento- o las de Noam Chomnsky,  algunas voces -como la de Serge Latouche  y su  teoría del decrecimiento- cuestionan el modelo económico, las formas de vida y los  principios que -como si formaran parte de la naturaleza de la cosas y sin alternativa posible- se nos han impuesto como indiscutibles. Desvelar las claves e intereses escondidos tras las apariencias de la economía de mercado, la sociedad de mercado o las pantallas de  la cultura mundo y buscar alternativas más saludables forman parte del reto educativo imprescindible para construir sociedades más justas y solidarias y  conseguir una utilización sostenible de los recursos del planeta.

En el fondo subyace la necesidad de adaptar los valores a los nuevos tiempos, superar la  confusión  entre medios y fines, resolver las contradiciones entre lo privado y lo público y descubrir una vida que refleje, con sabiduría, la necesaria síntesis entre los ámbitos individual y colectivo en los que se refugia en último término nuestra misteriosa naturaleza humana perpleja entre la razón y el instinto. Naturaleza divina y humana, tan bondadosa como malvada pero que necesita una ética que  permita al individuo adoptar nuevas y mejores posiciones ante él mismo, ante los demás y ante el planeta Tierrra,  nuestra Naturaleza con mayúsculas.



Palabras para entender el mundo 

















Algunas lecturas para  repensar el mundo:

Erich Fromm: Psicoanálisis de la sociedad contemporánea


Arghiri Emmanuel, Charles Bettelheim, Samir Amin y Christian Palloix: Imperialismo y comercio internacional. El intercambio desigual

Luis Racionero: Del paro al ocio

Enrique Ruiz García: Subdesarrollo y Liberación

Guy Sorman: Los verdaderos pensadores del siglo XX

Fernando Savater: El valor de educar

Karl Marx: Manuscritos . Economía y Filosofía

Noam Chomsky: Política y cultura a finales del siglo XX

Gilles Lipovetsky y Jean Sarroy: La cultura mundo. respuesta a una sociedad desorientada

Zigmunt Bauman: Mundo consumo. Ética del individuo en la aldea global

Jean Ziegler: El odio a Occidente

miércoles, 5 de enero de 2011

Obsolescencia programada







¿Qué es la obsolescencia programada? El recorte deliberado de la vida de un producto para incrementar su consumo,  la lucha del negocio contra la tecnología, y la ética contra el capitalismo.

El documental Comprar, tirar, comprar (Cosima Dannoritzer , 2010) repasa la historia de  cómo desde los años veinte del siglo XX hasta hoy,  fabricantes y empresarios aumentan las ventas reduciendo la vida de los artículos que producen. Dos ejemplos aclaran este mecanismo del capitalismo y de la economía de mercado  en su insaciable reto de reducir costes, aumentar la demanda y maximizar beneficios: las bombillas y los coches.

En 1881 Thomas Edison puso a la venta una que duraba 1.500 horas. En 1924 se inventó otra de 2.500 horas. .Pero  ya entonces una influyente revista advertía en 1928 de que "un artículo que no se estropea es una tragedia para los negocios". Un poderoso lobby, el cártel Phoebus, presionó para limitar la duración de las bombillas. En los años cuarenta consiguió fijar un límite de 1.000 horas. De nada sirvió que en 1953 una sentencia revocara esta práctica, porque se mantuvo. No salió al mercado ninguna de las patentes que duraban más (unas, 100.000 horas)

Otro ejemplo destacado en el reportaje es el de la cadena de montaje de John Ford. El coche modelo T fue un éxito para la industria automovilística americana, pero tenía un problema que, por aquellas fechas (años veinte), era todavía incongruente: estaba concebido para durar. Ese fue su fracaso. Desde la competencia, General Motors, consciente de que no derrotaría a su rival en ingeniería, apostó por el diseño. Dio retoques cosméticos a sus coches, lo que le permitió que los clientes cambiaran de utilitario muy a menudo. ¿A quién le importaba que el motor funcionara diez años, si en poco tiempo cambiaría el coche por otro de distinto color o con algún arreglo superficial? En 1927, tras vender 15 millones de unidades, Ford retiró el modelo T.

Tras el crash del 29, Bernard London introdujo el concepto de obsolescencia programada y propuso poner fecha de caducidad a los productos. "Esto animaría el consumo y la necesidad de producir mercancías", declara la hija del socio de London. "Encuentro que era una idea genial: las fábricas continuarían produciendo, la gente seguiría comprando y todo el mundo tendría trabajo".
En los años cincuenta la sociedad de consumo se había instalado en todo Occidente. El diseñador industrial Brooks Stevens sentó las bases de esa obsolescencia programada: "Es el deseo del consumidor de poseer una cosa un poco más nueva, un poco mejor y un poco antes de que sea necesario". Ya no se trata de obligar al consumidor a cambiar de tecnologías, sino de seducirlo para que lo haga. El protagonista de Muerte de un viajante, de Arthur Miller lo resume con claridad:  "Programan estos cacharros para que cuando los hayas acabado de pagar se rompan"
En la actual  era de la informática e internet ha aparecido el consumidor rebelde: que intenta reivindicar sus derechos:  la abogada Elisabeth Pritzker demandó a Apple tras descubrir que las baterías de litio de los reproductores de música iPod estaban diseñadas para tener una duración corta. Pero el proceso creciente del consumo de lo efímero continúa generando toneladas de basura y gran parte de  esta chatarra de aparatos obsoletos derivados por la sociedad de consumo -occidental, camino de ser también mundial- acaba en vertederos africanos, cerrando el ciclo de ahorrar costes a costa de la contaminación mediambiental.

Fuente.- Información obtenida del artículo ¡Corta vida al producto! de Toni Polo en El Público.es y de la página web de rtve (Fabricados para no durar).

La película documental se emite el domingo 9 de enero a las 22 horas en TVE2

Materiales de apoyo para trabajar la educación para el consumo en el Proyecto Dolceta de la Unión Europea

Encuentros digitales con la directora del filme

Seducir al consumidor en la noche temática

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Una metáfora de nuestro tiempo: la miseria de la televisión de mercado

Enciendo la televisión, busco CNN+ y encuentro GH. Lo que sucede es una metáfora de la triste mediocridad y miseria de los tiempos que vivimos: un programa informativo deja su lugar a un "reality show", un programa de la llamada  "telerrealidad". De 24 horas de información a 24 horas de escuchar las interioridades, preocupaciones y relaciones de los nuevos referentes sociales. Algo así como esto:



Echad un vistazo a los contenidos de la web de Gran Hermano: parece que ya es G12, llevan doce ediciones -una temporada más que CCN+,  un gran  éxito, ¿un experimento sociológico o un alimento manipulado para las bajas pasiones de la masa (hoy diríamos hombre/mujer-masa)?


Por el contrario los programas del CNN+ apostaban por la  información como base del conocimiento y aunque se puedan cuestionar algunos planteamientos del grupo de comunicación al que pertenecía -como de cualquier otro medio- lo que parece evidente es la categoría y valía de los periodistas y profesionales que allí trabajaban.

Para muchos telespectadores, CNN+ representaba un  periodismo serio y verdadero,  riguroso e independiente (en la medida en que estos términos se puedan aplicar  a cualquier intento de comunicación  pues siempre hay una inevitable perspectiva en la selección y  emisión de noticias, en el planteamiento y orientación de debates y entrevistas). Incluso para los detractores  que  pensaban que este canal  se encuadraba en el proyecto de un grupo (PRISA)  que nació al calor  de un poder del que se seguía beneficiando, su desaparición se interpreta como un nuevo retroceso de libertades y de degradación moral de nuestra sociedad.  

El programa desaparece por "inviabilidad financiera". Es una nueva decisión de los oscuros dioses del mercado: los mismos que entienden que profesionales de servicios básicos deben reducir sus retribuciones, que exigen a pusilánimes gobiernos la privatización de sectores rentables -como las Loterias del Estado-, la reducción de las pensiones o  la desaparición de servicios sociales básicos  para ahorrar dinero al Estado de manera que éste pueda sobrevivir al servicio de los tradicionales intereses de los poderosos.

La despedida. Por lo menos les han dejado despedirse. Todo un detalle

 


Llegad hasta el final del anterior vídeo y veréis como aparece el anuncio de GH24 nada más acabar la emisión de CNN+. Penoso y patético. De la libertad de información a la alienación. El mercado gana a la educación,  el interés de unos pocos a las aspiraciones de muchos. Pierde la cultura popular, gana la cultura de la audiencia-masa.

Dos citas resumen todo esto. Brecht para los profesionales de CNN+. Orwell para los empresarios y espectadores de Gran Hermano. 

Para los que se van de CNN+:

"Hay hombres que luchan un día
y son buenos,
hay otros que luchan un año
y son mejores,
hay quienes luchan muchos años
y son muy buenos,
pero hay los que luchan toda la vida,
esos son los imprescindibles"

Bertolt Brecht

 

Para los creadores, concursantes,amantes y todos los que se enriquecen con Gran Hermano las palabras de O´Brien a Winston:
 "Nosotros, Winston, controlamos la vida en todos sus niveles. Te figuras que existe algo llamado la naturaleza humana, que se irritará por lo que hacemos y se volverá contra nosotros. Pero no olvides que nosotros creamos la naturaleza humana. Los hombres son infinitamente maleables. O quizás hayas vuelto a tu antigua idea de que los proletarios o los esclavos se levantarán contra nosotros y nos derribarán. Desecha esa idea. Están indefensos, como animales. La Humanidad es el Partido. Los otros están fuera, son insignificantes"

George Orwell. 1984. Tercera parte. Capítulo III


Tal vez leyendo la novela de Orwell entendamos la naturaleza de los poderes que nos controlan (enlace a la novela). 

Cara a cara  resumía el espiritu del difunto canal. Os dejo con la despedida de su conductor:





Adiós con el corazón
"Lo estas viendo, está pasando".



lunes, 27 de diciembre de 2010

Baremboim, la música para la paz del nuevo año

El proyecto educativo y ético creado en 1999 por el músico Daniel Baremboim y el pensador Edward Said (la West-Eastern Divan Orchestra , una orquesta de convivencia y diálogo por la paz y la convivencia entre culturas)  podría ser el referente de gobernantes y líderes sociales para afrontar el nuevo año: combatir la ignorancia para ganar la paz mediante el conocimiento.En agosto estuvo en Madrid y llevó la música de Beethoven a la Plaza Mayor:






Enlace a la Fundación Barembaim-Said


Orientalismo, 25 años después de Edward Said


Feliz 2011 con la Marcha Radetzy dirigida por Daniel Baremboim

domingo, 19 de diciembre de 2010

Dos cartas con una guerra civil por medio

Enseñar Historia con una guerra civil por medio

(Introducción de Josep Fontana, Editorial Crítica, 1999) reproduce dos libros destinados a un publico infantil : Mi primer libro de historia, de Daniel G. Linacero, profesor de la Escuela Normal de Palencia, ejecutado en 1936, y el Manual de historia de España. Primer Grado, del Instituto de Espana (1939). Son dos libros que nos muestran la visión que de la historia tenian, respectivamente, los perdedores y los vencedores de la guerra civil.
Su lectura nos acerca a la incidencia de la guerra civil en la educación durante el franquismo. Para este objetivo son muy recomendables  otros libros como El florido Pensil de Andrés Sopeña Monsalve y el estudio de Gregorio Cámara Villar Nacionalcatolicismo y escuela: las socialización política del franquismo.
Parafraseando el título del primer libro y en sentido inverso, ofrezco aquí la lectura de dos cartas destinadas al general Franco en dos momentos muy distintos: la primera de Fernando Arrabal en 1971  y la segunda de José Antonio Primo de Rivera en 1934 . Dos testimonios de nuestra historia. Dos cartas con una guerra civil por medio


Madrid, 18 de marzo de 1971
Carta al general Franco de Fernando Arrabal

París, 18 de marzo de 1971 Don Francisco Franco Palacio de El Pardo España
Ex c e l e n t í s i m o Señor:
Le escribo esta carta con amor.
Sin el más mínimo odio o rencor, tengo que decirle que es usted el hombre que más daño me ha causado. Tengo mucho miedo al comenzar a escribirle: temo que esta modesta carta (que me conmueve de pies a cabeza) sea demasiado frágil para llegar hasta usted; que no llegue a sus manos.
Creo que usted sufre infinitamente; sólo un ser que tanto sufre puede imponer tanto dolor en torno suyo; el dolor preside, no sólo su vida de hombre político y de militar, sino incluso sus distracciones; usted pinta naufragios y su juego favorito es matar conejos, palomas o atunes.
En su biografía, ¡cuántos cadáveres! en África, en Asturias, en la guerra civil, en la postguerra...
Toda su vida cubierta por el moho del luto. Le imagino rodeado de palomas sin patas, de guirnaldas negras, de sueños que rechinan la sangre y la muerte.
Deseo que usted se transforme, cambie, que se salve, sí, es decir, que sea feliz por fin, que abandone el mundo de represión, odio, cárcel, buenos y malos que hoy le rodea.
Quizás haya una remota esperanza de que me oiga: siendo niño me llevaron a un acto oficial que usted presidía.
Al llegar usted, entre ovaciones, las autoridades le agasajaron.
Entonces una niña, preparada para ello, se acercó a usted y le tendió un ramo de flores. Luego comenzó a recitar un poema (mil veces ensayado)... Pero, de pronto, presa de emoción, se puso a llorar. Usted le dijo, acariciándole la mejilla:
–No llores, yo soy un hombre como los demás.
¿Es posible que hubiera en sus palabras algo más que el cinismo?
Yo no formo parte de esa legión de españoles que al finalizar la guerra civil cruzaron los Pirineos cubiertos de nieve. Como mi amigo Enrique que tenía entonces once meses. Las barrigas secas, el espanto a borbotones buscaban la cima y huían del fondo de la furia.
¡Cuánto heroísmo anónimo!
¡Cuántas madres, a pie, con sus hijos en brazos!
Luego, a lo largo de estos años, de estos últimos lustros, ¿cuántos huyeron? ¿Cuántos emigraron? Hace siglos, en tiempos de la Inquisición, vivía en Ávila una niña de ocho años. Un día tomó a su hermanito por la mano y se escapó de su casa. Recorrieron campos y montañas.
Por fin su padre consiguió dar con ella. Le preguntó:
–¿Por qué te has escapado?
–Quería irme de España.
–Pero ¿por qué?
–¡Para conquistar gloria!
–Lo mismo que dijo esta niña –Santa Teresa– hubieran podido decir tantos que se fueron: cientos de miles.
Y también los Goya, los Picasso, los Buñuel... Lo mismo hubiéramos podido decir los que en 1955 salimos de su España negra.
Para conquistar gloria, en el sentido más fascinante de la palabra.
Esa niña que se escapaba en busca del apoteosis, más tarde iba a sufrir en su carne y en su alma los golpes de la intolerancia de entonces: la Inquisición.
No vea en mí ningún orgullo. No me siento de ninguna manera superior a nadie y menos que a nadie a usted. Todos somos los mismos.
Usted debe escuchar esta voz que le viene volando por encima de media Europa, bañada de emoción.
Lo que le voy a escribir en esta carta podrían decírselo la mayoría de los hombres de España si no tuvieran sus bocas lacradas, es lo que dicen en privado los poetas.
Pero no pueden proclamar en voz alta lo que les grita el corazón. Arriesgan la cárcel.
Por eso tantos se fueron. Su régimen es un eslabón más dentro de una cadena de intolerancias que comenzaron en España hace siglos.
Quisiera que usted tomara conciencia de esta situación. Y, gracias a ello, quitara las mordazas y las esposas que encarcelan a la mayoría de los españoles. Este es el propósito de mi carta:
Que usted cambie. Usted merece salvarse como todos los hombres: desde Stalin hasta Gandhi. Usted merece ser feliz: ¿cómo puede serlo sabiendo el terror que su régimen ha impuesto e impone?
Mucho tiene usted que sufrir para crear en torno a usted la intolerancia y el castigo.
Usted también merece salvarse, ser feliz. España tiene por fin que cesar de emponzoñar a su pueblo.
¡Cuánta ceniza, cuántas lágrimas, cuánta muerte lenta entre funerales de chatarra al son de campanas podridas!
Este país era España. Sus reyes se llamaban, por ejemplo, Alfonso X el Sabio o Fernando III el Santo. Este monarca se proclamó el “Rey de las tres religiones”.
(Me siento orgulloso de llevar su nombre.) Imagínese la España de hoy aceptando las tres corrientes de pensamiento más populares en el país y apadrinándolas en toda libertad: la democracia, el marxismo y la religiosidad. Si usted delegara su poder al pueblo, ¡qué felicidad! Qué felicidad para usted. Qué felicidad para todos los españoles.
Pero la tolerancia constructiva que impregnó la Edad Media iba a cesar brutalmente. Los Reyes Católicos llegaron, expulsaron dos de las tres religiones, proclamaron el cristianismo religión obligatoria, por la sangre y por el fuego intentaron exterminar al judaísmo y al mahometanismo.
La noche más negra de la historia comenzaba en España, los quemaderos de la Inquisición se encendieron y sus intolerancias siniestras aún no se han extinguido.
Y hasta hoy reina un silencio de flores calcinadas, de interminables rejas, como un sordo enjambre de arañas en nuestros sesos. Aún en la España de hoy se sigue pudriendo en las mazmorras por delitos de opinión.
Por proclamar en alta voz el idealismo que abrasa el corazón, por pedir de la forma más sincera y pura un sistema diferente.


Madrid, 24 de septiembre de 1934.
Carta de José Antonio Primo de Rivera

Excelentísimo Sr..D.Francisco Franco.
Mi general: Tal vez estos momentos que empleo en escribirle sean la última oportunidad de comunicación que nos quede; la última oportunidad que me queda de prestar a España el servicio de escribirle. Por eso no vacilo en aprovecharla con todo lo que, en apariencia, pudiera ella tener de osadía. Estoy seguro de que usted, en la gravedad del instante, mide desde los primeros renglones el verdadero sentido de mi intención y no tiene que esforzarse para disculpar la libertad que me tomo.
Surgió en mí este propósito, más o menos vago, al hablar con el ministro de la Gobernación hace pocos días. Ya conoce usted lo que se prepara: no un alzamiento tumultuario, callejero, de esos que la Guardia Civil holgadamente reprimía, sino un golpe de técnica perfecta, con arreglo a la escuela de Trotsky, y quién sabe si dirigido por Trotsky mismo (hay no pocos motivos para suponerlo en España). Los alijos de armas han proporcionado dos cosas: de un lado, la evidencia de que existen verdaderos arsenales; de otro, la realidad de una cosecha de armas risible. Es decir, que los arsenales siguen existiendo. Y compuestos de armas magníficas, muchas de ellas de tipo más perfecto que las del Ejército regular. Y en manos expertas que, probablemente, van a obedecer a un mando peritísimo. Todo ello dibujado sobre un fondo de indisciplina social desbocada (ya conoce usted el desenfreno literario de los periódicos obreros), de propaganda comunista en los cuarteles y aun entre la Guardia Civil, y de completa dimisión, por parte del Estado, de todo serio y profundo sentido da autoridad. (No puede confundirse con la autoridad esa frívola verborrea del ministro de la Gobernación y sus tímidas medidas policíacas, nunca llevadas hasta el final.) Parece que el Gobierno tiene el propósito de no sacar el Ejército a la calle si surge la rebelión Cuenta, pues, con la Guardia Civil y con la Guardia de Asalto. Pero, por excelentes que sean todas esas fuerzas, están distendidas hasta el límite al tener que cubrir toda el área de España en la situación desventajosa del que, por haber renunciado a la iniciativa, tiene que aguardar a que el enemigo elija los puntos de ataque. ¿Es mucho pensar que en lugar determinado el equipo atacante pueda superar en número y armamento a las fuerzas defensoras del orden? A mi modo de ver, esto no era ningún disparate. Y, seguro de que cumplía con mi deber, fui a ofrecer al ministro de la Gobernación nuestros cuadros de muchachos por si llegado el trance quería dotarlos de fusiles (bajo palabra, naturalmente, de inmediata devolución) y emplearlos como fuerzas auxiliares. El ministro no sé si llegó siquiera a darse cuenta de lo que le dije. Estaba tan optimista como siempre, pero no con el optimismo del que compara conscientemente las fuerzas y sabe las suyas superiores a las contrarias, sino con el de quien no se ha detenido en ningún cálculo. Puede usted creer que cuando le hice acerca del peligro las consideraciones que le he hecho a usted, y algunas más, se le transparentó en la cara la sorpresa de quien repara en esas cosas por vez primera.
Al acabar la entrevista no se había entibiado mi resolución de salir a la calle con un fusil a defender a España, pero sí iba ya acompañada de la casi seguridad de que los que saliéramos íbamos a participar dignamente en una derrota. Frente a los asaltantes del Estado español probablemente calculadores y diestros, el Estado español, en manos de aficionados, no existe.
Una victoria socialista, ¿puede considerarse como mera peripecia de política interior? Sólo una mirada superficial apreciará la cuestión así. Una victoria socialista tiene el valor de invasión extranjera, no sólo porque las esencias del socialismo, de arriba abajo, contradicen el espíritu permanente de España; no sólo porque la idea de patria, en régimen socialista, se menosprecia, s no porque de modo concreto el socialismo recibe sus instrucciones de una Internacional. Toda nación ganada por el socialismo desciende a la calidad de colonia o de protectorado.
Pero además, en el peligro inminente hay un elemento decisivo que lo equipara a una guerra exterior; éste: el alzamiento socialista va a ir acompañado de la separación, probablemente irremediable, de Cataluña. El Estado español ha entregado a la Generalidad casi todos los instrumentos de defensa y le ha dejado mano libre para preparar los de ataque. Son conocidas las concomitancias entre el socialismo y la Generalidad. Así, pues, en Cataluña la revolución no tendría que adueñarse del poder: lo tiene ya. Y piensa usarlo, en primer término, para proclamar la independencia de Cataluña. Irremediablemente, por lo que voy a decir. Ya que, salvo una catástrofe completa, el Estado español podría recobrar por la fuerza el territorio catalán. Pero aquí viene lo grande: es seguro que la Generalidad, cauta, no se habrá embarcado en el proyecto de revolución sin previas exploraciones internacionales. Son conocidas sus concomitancias con cierta potencia próxima. Pues bien: si se proclama la República independiente de Cataluña, no es nada inverosímil, sino al contrario, que la nueva República sea reconocida por alguna potencia. Después de eso, ¿cómo recuperarla?. El invadirla se presentaría ya ante Europa como agresión contra un pueblo que, por acto de autodeterminación, se había declarado libre. España tendría frente a sí no a Cataluña, sino a toda la anti–España de las potencias europeas.
Todas estas sombrías posibilidades, descarga normal de un momento caótico, deprimente, absurdo, en el que España ha perdido toda noción de destino histórico y toda ilusión por cumplirlo, me ha llevado a romper el silencio hacia usted con esta larga carta. De seguro, usted se ha planteado temas de meditación acerca de si los presentes peligros se mueven dentro del ámbito interior de España o si alcanzan ya la medida de las amenazas externas, en cuanto comprometen la permanencia de España como unidad.
Por si en esa meditación le fuesen útiles mis datos, se los proporciono. Yo, que tengo mi propia idea de lo que España necesita y que tenía mis esperanzas en un proceso reposado de madurez, ahora, ante lo inaplazable, creo que cumplo con mi deber sometiéndole estos renglones. Dios quiera que todos acertemos en el servicio de España.
Le saluda con todo afecto, José Antonio Primo de Rivera. (Rubricado)

sábado, 4 de diciembre de 2010

A propósito del Informe PISA y de la cultura sin cultura

La escuela se instala en la mediocridad

Un país, dos escuelas

Las claves del éxito asiático

El Instituto marca la diferencia

Suspenso en Pisa

Estancamiento de la educación

Traigo aquí una reflexión que aparece en un artículo de catedrático Tomás Recio sobre la importancia que se da al Informe PISA, el  estudio de la OCDE que mide cada tres años los conocimientos de los alumnos de 15 años en matemáticas, ciencias y lectura y que será hecho público en breve:

"El que la sociedad conceda a las evaluaciones, por su impacto mediático, una importancia desmedida puede significar, a la larga, un cambio sutil, pero importante, en los objetivos de la escuela. Como ha señalado ya hace una decena de años M. W. Apple al analizar el creciente papel de la economía de mercado en el sistema educativo, uno de los peligros que acechan cada tres años, con la llegada de los informes PISA, es poner el acento en la evaluación antes que en la educación. En medir el rendimiento del estudiante más que en atender las necesidades del mismo. En lo que el estudiante pueda hacer para prestigiar la escuela, más que en lo que la escuela pueda hacer para mejorar al estudiante".

La pregunta que se desprende es: ¿Puede  el oscuro mercado endiosado tener  la última palabra en un aspecto tan esencial como es, en el caso que nos ocupa, la educación?

Resulta que en el último informe, el país que mejor resultado ha obtenido es Corea del Sur. Aunque el "milagro coreano" parece que se explica por las diez horas diarias que lo estudiantes dedican al estudio.  La provincia de Shanghai obtiene también unos resultados altísimos. El futuro viaja del norte a oriente.

En cuanto a los resultados del informe, lo único que se me ocurre es recordar algunos principios que deben guiar las decisiones que se deben adoptar para mejorar nuestro sistema educativo:

Reforzar una igualdad de oportunidad que venga acompañada de la valoración del mérito y el trabajo

Sumar lo mejor de la antigua y de  la nueva escuela: la autoridad, la disciplina y  el esfuerzo junto a libertad, la flexibilidad, la atención individualizada a la diversidad, los contenidos clásicos con los procedimientos, habilidades, competetencias  y valores acordes con los principios democráticos y solidarios de nuestro tiempo

La memoria debe convivir con la creatividad y el razonamiento lógico; la palabra  con la imagen, la lectura y la escritura  (expresión oral y escrita) con las posibilidades de Internet, las pantallas y los videojuegos; los libros y cuadernos con las pizarras digitales, ordenadores y tablets. las aulas presenciales con las virtuales.

Atender en profundidad a los estudiantes con dificultades y problemas de aprendizaje o integración social por diferentes motivos sin olvidar las necesidades de superación y aprovechyamiento de los buenos alumnos en todas sus dimensiones educativas

Reconocer la importancia esencial de la labor educativa y docente a nivel social  exigiendo  formación, cualificación, actualización y eficacia al profesorado a cambio de dignidad salarial, reconocimiento y respeto social.

Potenciar el aprendizaje de idiomas y  nuevas tecnologías sin olvidar que son herramientas  (y no un fin absoluto en sí mismo) para aprender los saberes necesarios de la cultura, la ciencia y enriquecer las competencias para la vida...Es decir evitar crear ciudadanos bilingües e internautas  informatizados pero ignorantes, maleducados y acríticos

Tender hacia un sistema educativo que más allá de la información  persiga la sociedad del conocimiento formando ciudadanos, profesionales e investigadores
Pues todo esto entre otras cosas como por ejemplo, que los que decidan sobre las medidas educativas sean los que tienen una experiencia directa y contrastada en el aula y no burócratas o teóricos sin conocimiento de causa, alejados de la realidad de la vida diaria y de las necesidades de los verdaderos protagonistas, estudiantes  y profesores.

Que así sea. 




Entrevista:

La educación del futuro en Redes. Punset entrevista a Marc Prensky, un experto en la educación del futuro




En la prensa:

Aurea mediocritas

"Somos igualitarios, tal vez por tratar bien a los peores alumnos y muy mal a los mejores"

España a 12 puntos de la media de la OCDE

Preguntas y respuestas sobre el informe PISA

El Informe PISA 2009

El informe PISA como arma contra el sistema educativo de Tomás Recio

Entrevista a Andreas Scheleicher responsable del Informe PISA en la OCDE

Después de la revolución tecnológica, la creativa

La cultura sin cultura de César Antonio Molina


Libro recomendado:


La cultura-mundo, de Gilles Lipovetsky y Jean Serroy (Anagrama 2010, traducción de Promoteo-Moya)


















Cine y educación. 

La educación vista por el cine

Las cien mejores películas sobre educación


Últimos filmes para reflexionar sobre la educación en el cine

Neds (Peter Mullan, 2010)




An Education (Lone Scherfi, 2009)



 We are the people we´re been waiting for  (Somos la gente que estabamos esperando, Daryl Goodrich, 2009)




Waiting for superman (Davis Guggenheim, 2010)




Y poesía en la aulas

Actuación del humorista Miguel Gila, que interpreta ’La escuela’