lunes, 19 de marzo de 2012

Voces de mujer






Me estremeció la mujer que empinaba a sus hijos
hacia la estrella de aquella otra madre mayor.
Y cómo los recogía del polvo teñidos
para enterrarlos debajo de su corazón.

Me estremeció la mujer del poeta, el caudillo,
siempre a la sombra y llenando un espacio vital.
Me estremeció la mujer que incendiaba los trillos
de la melena invencible de aquel alemán.

Me estremeció la muchacha
hija de aquel feroz continente,
que se marchó de su casa
para otra de toda la gente.

Me han estremecido un montón de mujeres,
mujeres de fuego, mujeres de nieve.

Pero lo que me ha estremecido
hasta perder casi el sentido,
lo que a mi más me ha estremecido
son tus ojitos, mi hija,
son tus ojitos divinos.


Me estremeció la mujer que parió once hijos
en el tiempo de la harina y un quilo de pan
y los miró endurecerse mascando carijos.
Me estremeció porque era mi abuela además.

Me estremecieron mujeres
que la historia anotó entre laureles.
Y otras desconocidas, gigantes,
que no hay libro que las aguante.
Silvio Rodríguez, 1975






















































































viernes, 27 de enero de 2012

Arrugas, la batalla contra la vejez



Arrugas (Ignacio Ferreras, 2011) es un filme de animación que narra la amistad entre Emilio y Miguel, dos ancianos recluidos en un geriátrico. Emilio, que acaba de llegar a la residencia en un estado inicial de Alzheimer será ayudado por Miguel y otros compañeros para no acabar en la planta superior de la residencia, el temido piso de los asistidos que es como llaman allí a los desahuciados. Su alocado plan tiñe de comedia y ternura el tedioso día a día de la residencia porque aunque para muchos sus vidas habían acabado, ellos acababan de empezar una nueva. Arrugas está basada en la novela gráfica homónima de Paco Roca.

 "Arrugas surge  de la necesidad de hablar de la vejez, un tema escasamente tratado tanto en el cine como en la literatura. El actor Michael Caine se quejaba precisamente de ello cuando le entregaron un Oscar al mejor actor secundario, decía que llegado a su edad ya no había papeles protagonistas. En nuestra sociedad la vejez es como ser un actor secundario y Arrugas trata sobre lo que sienten estas personas mayores alejadas en la vida de los papeles principales (...)  Prácticamente no he inventado nada. Las anécdotas reales son tan buenas que no se podían superar. Emilio [el protagonista] es el padre de un buen amigo mío [...] También conocí a un señora que se pasaba el día en la ventana creyendo que viajaba en tren y a la que, para que comiese, había que convencerla de que la llevaban al vagón-comedor"

miércoles, 4 de enero de 2012

Los valores morales del bien común


"El bien común es la piedra angular de cualquier sociedad que se proponga evitar tanto el egoísmo individual como los males del Super-Estado que los totalitarios de derecha o de izquierda ponen por encima de la persona y ante el cual solo cabe ponerse a temblar. (…) El reino del hombre no es el estrecho y angustioso territorio de su Yo, ni el abstracto dominio de la colectividad, sino esa región intermedia en que suceden el amor y el arte, el diálogo y la comprensión, el trabajo en común. Eso es lo que hemos perdido, por lo menos en los países hiperdesarrollados".

Ernesto Sábato


La Ciencia ya no aparece en el nombre de ningún ministerio y se esconde tras la economía y la competitividad. Bajan las matriculaciones de coches en un 17% al tiempo que la venta de coches de lujo se incrementa un 83%. Dicen que el objetivo de la política económica tiene que ser recuperar la potencialidad de crecimiento del país ¿crecer hacia dónde? 

Sería urgente que la críptica y veces vacía jerga económica se tornara sencilla y sincera para no estar sólo en manos de unos iniciados que la utilizan sólo para sus intereses. Desaparecen revistas culturales de calidad que recibían ayudas de fundaciones bancarias por imperativos de austeridad mientras sus directivos reciben millonarias retribuciones: al mismo tiempo que aumentan impuestos, se congelan salarios y reducen gastos sociales se publican sueldos de financieros superiores a los dos millones de euros anuales. Ahora que se había conseguido una televisión pública de calidad –basta echar un vistazo a la 2 o a la página web de RTVE- se cercenan sus posibilidades de futuro recortando su financiación, al tiempo que mediocres televisiones autonómicas sobreviven como instrumento de adoctrinamiento al servicio del poder.

Sigue la sangría del desempleo y muchas familias agotan dramáticamente su derecho a recibir una prestación mientras los teóricos se despistan en debatir sobre si la salida a la crisis está en hacer caso a Hayek o Keynes, si la prioridad es abordar el déficit y la deuda mediante austeridad fiscal, privatizaciones y “flexibilización” laboral y de mercados o utilizando el estado como impulsor de la economía. Lo que sabemos –nos lo repiten cada día- es que los mercados gobiernan en mundo –véase Inside job o Margin Call, documental y ficción mostrando la realidad- y los estados y gobiernos están la servicio de poderes intangibles e incomprensibles.

Los ricos son más ricos, los pobres más aún, la cohesión social se desintegra al tiempo que las clases medias se proletarizan y los trabajadores pierden derechos ganados hace decenas de años. Tal vez sea menor el abismo de desigualdad entre países pero se acrecienta entre personas y grupos sociales Los estados convertidos en instrumentos de dominación al servicio de los poderosos –Marx- son gobernados por incompetentes o tecnócratas – a veces ambas cosas al mismo tiempo- que gestionan desde criterios economicistas y sin prioridades éticas. Se nos muere el Estado del bienestar -Algo va mal dice Tony Judt- aunque hemos de reconocer que lo construimos cuando éramos los dueños del mundo y el progreso occidental pudo consolidarse a partir de su superioridad tecnológica y sobre la sangre derramada por el colonialismo y el neocolonialismo.

Hoy Europa empequeñecida agoniza ante la frescura de los emergentes que apabullan con bajos costes salariales, riqueza de recursos enérgéticos y creciente competencia tecnológica amenazando al monopolio secular europeo-estadounidense-occidental. Y al otro lado del Atlántico, poderosos bancos comerciales y de inversión creadores de grandes fortunas y remuneraciones a través de la especulación improductiva y fraudulenta distribuyen miles de millones de dólares en gratificaciones pocos meses después de ser rescatados con el dinero de los contribuyentes

¿Dónde queda la ética y el bien común? En palabras de Keynes, seríamos capaces de apagar el sol y las estrellas porque no dan dividendos. Hace falta un proyecto de regeneración que recupere los valores morales imprescindibles para el gobierno de las cosas y que sepa conjugar de manera equilibrada libertad, igualdad, seguridad y sostenibilidad. Pero eso es ya otra historia…

domingo, 23 de octubre de 2011

Un nuevo paradigma educativo

¿Matan las escuelas la creatividad? ¿Son factorías de alienados? ¿Acaso sólo estamos poniendo  más y más ladrillos en el muro?

Un documento que cuestiona  el actual  modelo educativo que convierte la educación en una factoría. Reivindica  la importancia de recuperar la experiencia estética y la emoción en el aprendizaje, la necesidad de cambiar de paradigma y a través del pensamiento divergente potenciar la creatividad...

El vídeo es una adaptación visual o animación de una conferencia de Ken Robinson "Bring on the learning revolution" en la que propone un nuevo paradigma educativo. A continuación puedes escuchar una de sus conferencias







Otros documentos para profundizar...

Redes.- El sistema educativo es anacrónico
Redes.- La revolución educativa

sábado, 1 de octubre de 2011

La lucha por el recuerdo. Alzheimer en cine y televisión









La demencia, especialmente el Alzheimer, afecta a una de cuatro personas mayores de 65 años. Muchos han perdido ya esta lucha por el recuerdo. Tres programas de RTVE (la televisión pública, especialmente la 2, un servicio cultural que debían considerar otras autonómicas empeñadas en utilizar la televisión como propaganda) ayudan a concienciar sobre sus implicaciones y problemática. Aquí os dejo los enlaces.

La lucha por el recuerdo

Las voces de la memoria

Bicicleta, Cuchara, Manzana


CINE Y ALZHEIMER



lunes, 26 de septiembre de 2011

Visiones sobre un conficto

Una carta de un profesor de Filosofía a la presidenta de gobierno (una realidad autonómica y una aspiración nacional), otra carta abierta de una alumna de Bachillerato y el artículo de un historiador arrojan luz al conflicto que vivimos en la enseñanza pública,
Aquí dejo también un enlace a los documentos de la FAPA Giner de los Ríos


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DOMINGO - 25-09-2011

Dan la impresión de no saber de qué están hablando, pero lo saben demasiado bien. La presidenta y la consejera de Educación de la Comunidad de Madrid han logrado exasperar con sus desplantes y ademanes autoritarios a padres, profesores y alumnos de los centros públicos. Despido en masa de profesores mal llamados interinos (en realidad, ejército industrial de reserva que llevan años presentándose y aprobando oposiciones sin obtener la plaza que desempeñan), aumento de horas lectivas, amenaza de supresión de tramos de enseñanza gratuita: parte del programa oculto del PP sobre la enseñanza pública sacado a la luz por estas intemperantes líderes madrileñas.

Por supuesto, saben de sobra qué es un interino y cuántas son las horas de jornada laboral; como saben también de qué va todo esto: infligir un daño irreparable a la escuela pública. La niña de sus ojos es, y siempre ha sido, la privada, que venía experimentando desde hace medio siglo un claro retroceso que ellas se han empleado en detener y revertir. El número total de centros públicos dedicados a enseñanzas de régimen general no universitarias (infantil, primaria, ESO, Bachillerato, FP) ascendía en Madrid a 1.235 en 1999, mientras los privados eran 809. Diez años después, en 2009, el número total de centros privados, que han experimentado una fortísima expansión en el nivel de enseñanza infantil, es 1.611, mientras los públicos se quedan en 1.573.

Esta inversión de la relación entre escuela pública y centros privados prueba bien la "gran sensibilidad hacia los problemas que afectan al sector de la enseñanza privada" mostrada por Esperanza Aguirre. Nada de extraño que la Asociación de Centros Autónomos de Enseñanza Privada haya expresado con esas palabras su agradecimiento por la desgravación fiscal de gastos de enseñanza, con un máximo que ha subido este año de crisis de 500 a 900 euros, y que devuelve a los contribuyentes más de 60 millones de euros, suficientes para mantener en sus puestos a todos los interinos.

Y prueba, sobre todo, el éxito del proyecto educativo de su consejera de Educación cuando lamentaba en Italia, ante una asamblea de Comunión y Liberación, la "intromisión excesiva del Estado en la educación", y celebraba que "en esta fase de expansión de centros concertados, muchos de los proyectos nuevos estén en manos de religiosos laicos". Podía alardear la consejera, paladín de la escuela católica financiada por el Estado, que Madrid se encontraba a la cabeza de todas las regiones en el aumento de centros privados: 33% de concertados, de los que 2/3 corresponden a la escuela católica. A la gran sensibilidad de Aguirre y al proyecto educativo de Lucía Figar se debe que los alumnos madrileños de primaria y secundaria se dividan hoy por mitad entre centros públicos y privados cuando la media de España es de 69/31, la misma de Madrid hace una década.

Recuerdo bien los malos tiempos pasados, cuando cursé el bachillerato en el único instituto masculino entonces abierto en Sevilla, el San Isidoro. La casi totalidad del territorio de enseñanza secundaria estaba ocupado por una legión de órdenes y congregaciones religiosas: jesuitas, maristas, salesianos, escolapios, capuchinos, hermanos de las escuelas cristianas... Un siglo de abandono de la escuela a manos de la Iglesia, que, con el breve paréntesis de la República, solo comenzó a corregirse cuando los planes de desarrollo exigieron la elevación del nivel de escolarización. Luego, con el acuerdo de financiación de centros concertados, se estabilizó la relación entre pública y privada en una ratio aproximada de 70/30, en la espera de que aumentando la cantidad y elevando la calidad de la primera y financiando la segunda se alcanzarían porcentajes próximos a la media de la Unión Europea: 90% de escuela pública en primaria, alrededor de 86% en los dos niveles de secundaria.

Pero años de gobierno del PP han logrado que la escuela pública retroceda en Madrid hasta límites impensables hace 10 ó 15 años. Hoy resultaría imposible volver a un mapa escolar como el de Sevilla en 1950: las órdenes y congregaciones religiosas andan de capa caída. Pero Aguirre y Figar no desesperan: con el despido de miles de interinos y el bloqueo de concursos a plazas de enseñanza pública, dan un gran salto hacia la meta final: superar el listón del 70% para centros privados dejando que los públicos se hundan hasta la cota del 30%. Rendir la escuela pública a la invasión de Comunión y Liberación, kikos y demás "religiosos laicos", y no cuestiones pedagógicas: eso es lo que está hoy en juego en la Comunidad de Madrid.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Frente al dogmatismo



A partir de la lectura de un artículo de Juan Cruz (Lo que siempre son otros) puede quedar bien definida la posición del dogmático. Dogmático es aquél que no admite ninguna contradicción en sus opiniones y se aferra a sus ideas, principios y decisiones con la vehemencia extrema de quien se cree en posesión de una verdad irrefutable e incuestionable. La falta de sentido crítico anula su capacidad reflexiva y a diferencia del fanático disimula la rígidez intolerante de sus convicciones, con un cinismo imperturbable que consiste en dar la vuelta y utilizar a su favor cualquier juicio que se enfrente a sus posiciones. Así el dogmático se muestra como un fanático en apariencia elegante pero igualmente incapaz de cuestionar sus convicciones y capaz de falsear, con razones o sinrazones, los argumentos de sus interlocutores. Concluye el artículo que los peores dogmáticos -y fanáticos añadiría- son los que son incapaces de percibir su propio dogmatismo o fanatismo.

Las autoridades educativas de Madrid me temo que han caído en esta versión extrema de dogmatismo. Pero profesores, padres y estudiantes, toda la comunidad educativa, la sociedad civil me atrevería a decir, no pueden aplacar este dogmatismo ideológico con otro tipo de dogmatismo irreflexivo por muy bien intencionado que sea. La paciencia, la autocrítica, la responsabilidad, la solidaridad, el conocimiento reflexivo y el tiempo -que suele correr en beneficio de la verdad- deben llevar la sabiduría a la unión solidaria. Sólo así el éxito o el fracaso -casi siempre circusntancias pasajeras y efímeras- serán asumidos con dignidad.

Este conflicto que nos asola y apena es educativo e inevitablemente político, en el sentido filósofico e inevitable de un término que alude a todo lo concerniente al gobierno de los estados y a los asuntos públicos. Es incomprensible que muchos políticos descalifiquen su oficio calificando peyorativamente de "políticas" las intenciones o actuaciones de sus adversarios, críticos u oponentes. Y seguro que el dogmatico no encontrará en esa manifestación ninguna contradicción. Posturas fanáticas parecen aquellas en que unos dicen 40 y otros 80 para describir la misma realidad: el dato, la verdad de nuevo manipulada para defender convicciones. La mentira cínica. Se actúa con la buena o mala conciencia del que, creo que parafraseando a Galileo, tiene claro que si sus ideas y pensamientos no coinciden con la realidad, peor para la realidad.

De esta manera, las justas reivindicaciones por una educación pública de calidad ante unas autoridades dogmáticas que son capaces de poner en sus actuaciones elevadas dosis de intransigencia y maquivelismo político, deben defenderse desde la flexibilidad, la tolerancia y el espíritu crítico más impecable, sin renunciar a los ideales y fines pero sin caer en maximalismos sin salida como el de todo o nada o ahora o nunca. Para no caer en las contradicciones de toda lucha reivindicativa que debemos ser concientes de nuestras potencialidades y limitaciones; considerar siempre la fidelidad a los datos (más aún sabiendo que pueden ser cambiantes como lo es la realidad ) sin caer en la tentación de manipularlos interesadamente; buscar la unidad y solidaridad coherente de todos ( todos los niveles de la enseñanza pública y en todos los lugares) puesto que de bien común se trata; y abrir cauces de diálogo y la comunicación, aquellos que en nuestra experiencia política y memoria aparecen con el nombre de consenso. Politico es el título de uno de los diálogos críticos platónicos, el que nos transmite el imperativo de gobernar con el conocimiento adecuado que posibilite la justicia y atienda a los intereses de los ciudadanos. Y esto sólo es posible con el conocimiento y el diálogo receptivo y conciliador, dos ausentes en el dogmático fanático.

Frente al dogmatismo -a veces salpicado de intolerancia y desprecio- de la postura adoptada por muchas autoridades políticas y la impotencia e ineficacia de las demás, la respuesta sólo puede ser la movilización basada en flexibilidad, el amor a la verdad y al trabajo -a nuestra sagrada profesión-, la paciencia, el espíritu crítico y la solidaridad de los profesores y profesoras de pequeños y grandes que se deben al reto de actuar, buscando el apoyo y comprensión de las familias, dando ejemplo de profesionalidad y, si es necesario, aportando el sacrificio necesario para defender la enseñanza como inversión, esencial en la formación de ciudadanos. La perplejidad y tristeza que inspira el conflicto sólo puede ser superada por la convicción de que el diálogo urgente es la única solución. Para que no pierdan los de siempre.