domingo, 29 de octubre de 2017

A propósito de la nueva república catalana en vísperas del día de difuntos



Unos parecen en misa, otros levantan el puño. Piensan ir juntos a ninguna parte. Como el escorpión y la rana, no parecen tener elección. Catalanes por fin independientes de otros catalanes, extranjeros de sí mismos. Primero ser catalán, luego ciudadano. Doble pensar: me salto la ley para crear la ley. El Estado de Derecho soy yo. Eso sí, apelando a la libertad, a la igualdad y a la fraternidad. Pero a la versión de la triada caducada de finales del siglo XVIII que no impedía guillotinar a las mujeres que pedían derechos también para las ciudadanas o que arremetía con violencia a los que engañados entendieron que les ofrecían una auténtica igualdad de oportunidades y de derechos sociales. O la de boquilla que sólo aceptaba la libertad para ricos y capaces, la igualdad como derecho a mantener la herencia de sus mayores a cambio de nada y la fraternidad como compasión filantrópica y benéfica hacia los miserables inferiores por parte de los más listos que utilizaban y parasitaban el estado para sus fines.

Porque la libertad del siglo XVII que pedían los segadores era la libertad para no pasar hambre, para que les dejarán redimirse de los tiranos. Entonces la nación era la tierra y el trabajo con el que alimentar bocas siempre hambrientas de niños de incierta infancia. Seguro que pocos de los presentes que cantan en el Parlament saben que lo que cantan se refiere a un sistema feudal en el que las patrias de los poderosos eran los privilegios de su estamento, que aquellos segadores catalanes afilaban sus herramientas contra sus señores opresores, también catalanes. Que su lucha tenía más que ver con las clases que con las naciones Y seguro que pocos habrán segado en su vida, tal vez ni tenido siquiera una hoz en sus manos, Tal vez no sepan que afiladas son peligrosas, Tal vez, no recuerden a sus abuelos muchos de ellos emigrantes, sin patria, exiliados del sur en búsqueda de horizontes para hijos y nietos. Apátridas como tantos otros que también la perdieron por los monstruos engendrados por el sueño de la razón de patrias y distopías asesinas.

La verdadera patria de aquellos campesinos explotados, era la del derecho a que los dejasen segar con dignidad para poder ganarse el pan. Y antes que castellanos, catalanes o aragoneses eran segadores, trabajadores que cantaban su rebelión. Canciones que años después utilizaron burgueses y señoritos de ciudad ociosos y huérfanos de patria para inventarse una que les diese consuelo frente a la otra patria frustrada de 98, la de charanga y pandereta. Canciones para apagar también las voces de los que anunciaban el fin de la opresión y la redención sin dioses, reyes o tribunos

Si aquellos emprendedores de la marca hispánica hubiesen gobernado España hubiesen puesto letra a la Marcha Real. Pero no les dejaron. O no pudieron O no quisieron.
Y ahora sus sucesores -algunos tal vez sean nietos de aquellos hombres y mujeres del sur- cantan Els Segadors, -himno oficial de una autonomía del estado español- contrá un Borbón, apropiándose del espíritu de aquellos payeses que acabaron siendo reprimidos con la ayuda de otro Borbón al que se acogieron -como los de ahora- los oligarcas de entonces. Siempre los oligarcas apropiándose de los pueblos.


Perdieron los catalanes. Y los españoles, sean asturianos, extremeños, maños o andaluces. Los mismos que ahora perderán. Los súbditos de esa eterna España incapaz de hacerse, esa España muda como su himno, Esa España que no ha sido, ni será. La que es capaz de aplicar el artículo 155 en inglés y sin apenas haberlo leído. La que hablaba catalán en la intimidad, incapaz de seducir, obsesionada por imponer. La que iba bien mientras unos se enriquecían a costa de la verdadera república, la de la justicia y bien común. La incapaz de dialogar y defender su legado, siempre acomplejada. La misma España sin esperanza que ya yacía en el corazón de Larra. La que se llevó por delante una guerra y una dictadura. La que seguimos soñando. Esa amenazada de mutilación a la que hoy -próximo otra vez el día de difuntos- ha sustituido una media república catalana que nace con su disfraz de Halloween, tal vez pletórica de bitcoins pero, a tenor del gesto y pose de sus inductores, hueca de pasión y de verdad. 
Aquí yace media Cataluña. Murió de la otra media.

¡Silencio! ¡Silencio!



sábado, 28 de octubre de 2017

Así se enseña la Historia (1). España, historia inmediata


Me propongo contar a través de una serie de artículos mi experiencia y percepción personal de los problemas que plantea, en general, la enseñanza de la Historia y, en concreto, su relación con la actual legislación (LOMCE) y situación política.

Empiezo con dos citas tópicas/típicas. La primera es aquella que dice  que "toda historia es historia contemporánea". En palabras del historiador Benedetto Croce: 

...porque, por remotos o remotísimos que parezcan cronológicamente los hechos que entran en ella, es, en realidad, historia referida siempre a la necesidad y a la situación presente”.
La segunda se refiere a que "aquellos que no conocen su historia están condenados a repetirla" y se atribuye -entre otros- a Napoleón Bonaparte y al filósofo Santayana. 

Ambas podrían servir de argumento para justificar una buena educación que incorpore los recursos necesarios para  garantizar que cualquier ciudadano pueda acceder  al conocimiento histórico

Y ahora, decidme si estas palabras podrían tener utilidad en el actual momento histórico y político de España

“No hay que derribar lo construido ni hay que levantar un edificio paralelo. Hay que aprovechar lo que tiene de sólido, pero hay que rectificar lo que el paso del tiempo y el relevo de generaciones haya dejado anticuado.
Este pueblo nuestro pienso que no nos pide ni milagros ni utopías, creo que nos pide sinceramente que acomodemos el derecho a la realidad, que hagamos posible la paz civil por el camino de un diálogo, que sólo se podrá entablar con todo el pluralismo social dentro de las instituciones representativas. A todo eso os invito. A quitarle dramatismo a nuestra política. Vamos a elevar a la categoría política de normal lo que a nivel de calle es simplemente normal. Y permitídme para terminar que recuerde los versos de un autor español:

«Está el hoy abierto al mañana
mañana al infinito
Hombres de España:
Ni el pasado ha muerto
Ni está el mañana ni el ayer escritos.»

Resultado de imagen de Suarez en el congreso en 1976

Habla el 9 de junio de 1976 en las Cortes, Adolfo Suárez, entonces ministro Secretario General del Movimiento del gobierno de Arias Navarro defendiendo  la Ley de Asociaciones Políticas. El 3 de julio el rey Juan Carlos le nombra presidente de gobierno y un periodista le pregunta si se siente un presidente legítimo y responde:
“Soy presidente del Gobierno conforme a la legalidad vigente, pero sé que la legitimidad solamente la aportan las urnas".
Todo esto tiene un contexto histórico, político y cívico que debería ser objeto de estudio en nuestra enseñanza obligatoria. Tanto para conocer  en qué medida las diferentes generaciones de la sociedad actual perciben -ya en el siglo XXI-  la historia de la Transición "de la dictadura a la democracia" como para  valorar si conocer nuestra historia posibilita evitar los errores cometidos en el pasado



Vamos al aula. En 4º ESO es en  el único curso en el que se plantea el estudio de  la Transición y  la Constitución en  un solo estándar de aprendizaje (una  manera técnica de la neolengua educativa para concretar criterios de evaluación). Hay otro estándar dedicado al terrorismo. En total hay sesenta estándares. Se plantea en el octavo bloque de diez en una historia que desde el siglo XVIII pretende que se estudie toda la historia mundial, europea y española –incluyendo cultura y arte- con la idea de llegar a estudiar hasta “el deshielo del Báltico” y la globalización del siglo XXI. Todo ello, enseñando a través de la adquisición de competencias que requiere más tiempo y una metodología incompatible con la extensión del currículo y la falta de formación de profesores y alumnos. Imposible hacerlo bien, más si eres exigente contigo mismo
Disponemos de tres horas semanales. Envidia sana de otras como los idiomas que disponen de cuatro o cinco más las materias que tengan parasitadas. Muy difícil superar las noventa horas lectivas efectivas a lo largo del curso. Lo normal -por diferentes motivos- es que sean bastantes menos. Además, los estudiantes  tienen una prueba externa de evaluación final en mayo, mes en el que a partir de ahora acaba el curso ya que los exámenes de septiembre serán en junio. Menos tiempo aún.

La mayor parte de profesores no puede llegar con tanto contenido y tantas actividades extraescolares y formativas que aquí no voy a enumerar. Muchas, por cierto, muy interesantes e imprescindibles pero que restan horas lectivas para abordar los estándares (algunos imposibles u oníricos) que nos piden. Y no mencionemos la elevada posibilidad de una ratio próxima o superior a los 30 y la exigencia de todo tipo de actuaciones individuales que pueden ir desde alumnos extranjeros recién llegados que desconocen el idioma, Acnees (necesidades educativas especiales, TDAHs (déficit de atención e hiperactividad) o dislexias que cada vez son diagnosticadas con más frecuencia. 

 Además, en la Comunidad de Madrid se implanta/impone que en las cada vez más predominantes secciones bilingües los estudiantes de está vía de excelencia aprendan la Geografía e Historia -en todos los cursos- exclusivamente en inglés, incluida la historia de España. Y sin posibilidad de utilizar el castellano más que como apoyo al proceso de aprendizaje de la Lengua extranjera. Eso sí, de manera surrealista, más adelante se nos dice que “…a lo largo de la etapa se procurará que los alumnos adquieran la terminología básica de las materias en ambas lenguas”. Increíble. No podemos tocar el castellano pero deben adquirir el vocabulario básico también en su idioma materno que "en ningún caso debemos utilizar para enseñarles ni siquiera la historia de su pueblos. Confiamos en que que para conseguir tamaña proeza dispongan en casa de abnegados padres y abuelos (y madres ya abuelas) que colaboren en la causa. De otra manera, que nos digan cómo hacerlo. Ni siendo un replicante.

En definitiva, en el mejor de los casos los estudiantes de la ESO es posible que no dispongan más que de una o dos horas lectivas para estudiar la Transición y nuestra amada constitución. Y el riesgo elevado de que el tema se quede sin ni siquiera mencionar. Al menos, en mis tiempos mozos de los años ochenta, aquellos con quiénes compartía partidos de fútbol los fines de semana, eran capaces de responder a la pregunta de quién gobernaba antes de Franco: "Pues ...los Reyes Católicos" contestó uno. Y no le faltaba razón.

Conclusión/hipótesis razonable número 1.-  Nuestros estudiantes -futuros ciudadanos del estado español- acaban la ESO con grandes posibilidades y un enorme riesgo de ignorar su historia reciente o en el mejor de los casos,  tener una idea simplemente superficial olvidable en poco tiempo.
Conclusión/hipótesis razonable número 2.- Valoren si la anterior hipótesis es importante o puede ser un factor a tomar en cuenta en relación con la crisis política que atraviesa España desde la crisis económica de 2008. Y en qué medida, el enorme desconocimiento de la historia de España revierte en enormes posibilidades de manipulación y contribuye  a una creciente falta de cohesión social en este Estado español nuestro.
Conclusión/hipótesis de investigación número 3.- Y para completar este análisis,sería conveniente investigar cómo se ha estudiado y se está estudiando historia en Cataluña y en otras comunidades autónomas dentro de  nuestro sistema educativo de taifas. Esa será otra lección de historia


sábado, 21 de octubre de 2017

Peligro y salvación

"Allí donde crece el peligro crece también la salvación».
Hölderlin (1770-1843), poeta alemán que fusionó clasicismo y romanticismo

Resultado de imagen de Holderlin libro

Gran parte de los actuales problemas de la sociedad española parten de una deficiente educación cívica y política (en el mejor y sentido moral de la palabra) que, o bien  ha sido ignorada o bien se ha utilizado como propaganda política (en el peor sentido inmoral del término).

La educación es necesaria, originaria y esencialmente política. Lo que antes se definía como  “el arte de gobernar, dar leyes y reglamentos para mantener la tranquilidad y seguridad públicas, y conservar el orden y buenas costumbres (RAE 1837 y 1939). hoy es “el arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los Estados, la actividad de quienes rigen o aspiran a regir los asuntos públicos, la del ciudadano cuando interviene en los asuntos públicos con su opinión, con su voto, o de cualquier otro modo”. Y qué asunto público más importante –junto a la sanidad, la justicia y el bienestar- que la igualdad de oportunidades educativas para garantizar los derechos, deberes y la cohesión social y solidaria de los ciudadanos

Educar es algo más que enseñar. Es también socializar. Es comunicar y compartir el significado de las palabras. Un par de vídeos contraponen o ponen en contacto dos puntos de vista sobre lo que pasa. Son también perspectivas desde diferentes generaciones, educadas en momentos muy distintos. Aunque se trata de opiniones muy distintas, ambos testimonios coinciden en algunos aspectos y no son excluyentes. Todo pasa por eliminar simplificaciones y superficialidades y llegar  a un acuerdo de qué sujeto es ese al que ambos llaman "gente".  Para ello, tal vez tengan que ver juntos  Las uvas de la ira que une a Steinbeck y Ford en ese final de película en el que "Madre" dice "saldremos siempre adelante porque somos la gente"
Saber quienes somos, buscar lo compartido y común fundamenta la posibilidad de recuperar un nuevo consenso. Porque hay salidas. Sólo hay que buscarlas. Optimizar "el efecto mariposa" para que juegue a favor de la convivencia pacífica. En cualquier pequeño/mínimo  cambio de actitud, en cualquier decisión o esfuerzo  puede estar la solución. Tal vez haga falta un Empédocles que se  arroje al Etna y que antes nos exhorte para que tomemos conciencia y madurez política, para que nos demos cuenta de que no hay manera de que nos ayuden si no nos ayudamos a nosotros mismos. 
Todo pasa no por no seguir como hasta ahora  politizando  la enseñanza, sino introducir en la educación pública una verdadera educación cívica, política y ciudadana  necesaria para que la gente salga adelante

Nos lo dijo el poeta: dónde está el peligro también allí está la salvación.



 Soy Isaac Parejo (enlace a vídeo)







domingo, 14 de mayo de 2017


Hace poco más de  un año falleció Umberto Eco (1932-2016) el sabio que llegó al público y contagió el placer por leer, saber historia y descubrir  la cultura medieval con su novela El nombre de la rosa (1980). Si no has leído aún esta novela ambientada a comienzos del siglo XIV en una abadía del norte de Italia, corre a por un ejemplar a la librería o biblioteca más cercana. Que no te asusten ni las primeras páginas (¡aguanta!) ni su extensión. Misteriosos crímenes son investigados por un Holmes con hábito. Si quieres escribir ficción, imprescindible que leas después sus "Apostillas al nombre de la rosa" escritas en el  orwelliano 1984 y publicadas al año siguiente. En 1986, el francés Jean Jacques Annaud adaptó la novela  al cine  y dió la cara de Sean Connery al franciscano Guillermo de Baskerville,  la de  Christian Slater a su pupilo Adso y las de un inolvidable elenco de maravillosos secundarios "feos"- como la de Ron Perlman a Salvatore- parar retratar la miseria, superstición y misterio a los monjes de la abadía.


Profesor de Estética, experto en semiótica, catedrático de filosofía y gran escritor -entre otras cosas-  Umberto Eco es considerado como uno de los mejores pensadores del siglo XX. Dos son los presupuestos clave en su amplia producción:
  • El convencimiento de que todo concepto filosófico, toda expresión artística y toda manifestación cultural, de cualquier tipo que sean, deben situarse en su ámbito histórico.
  • La necesidad de un método de análisis único, basado en la teoría semiótica, que permita interpretar cualquier fenómeno cultural como un acto de comunicación regido por códigos y, por lo tanto, al margen de cualquier interpretación idealista o metafísica.


Gran maestro del arte de enseñar, en 2014 el semanario italiano L´Espresso publicó una carta a  su nieto adolescente. En ella le cuenta que "el cerebro es el mejor de los ordenadores porque cuenta con muchas más conexiones, es una herramienta que siempre llevamos encima y, al contrario que las máquinas, mejora con el uso sin necesidad de sustituirse". Y le advierte sobre dos graves  problemas que, a su juicio,  están afectando a las últimas generaciones de estudiantes: la pérdida de la memoria y del conocimiento general de la historia convertida en un difusa nebulosa. Subrayo un par de párrafos:

"(...) En mis tiempos se podía entrar en cualquier momento, es decir, incluso a mitad de metraje. Se llegaba mientras estaba ocurriendo algo y se intentaba entender lo que había pasado. La vida es como ver una película en mis tiempos. Llegamos a ella cuando muchas cosas ya han ocurrido, hace siglos o milenios, y es importante saber que lo que ha pasado antes de que naciéramos sirve para entender mejor porqué hoy suceden muchas cosas nuevas (...). La escuela debe enseñarte a memorizar lo que pasó antes de que nacieras, pero parece ser que no lo está haciendo bien".

"(...) Es cierto que, si tienes el deseo de saber quién era Carlomagno o dónde está Kuala Lumpur, solo tienes que pulsar unos botones e internet te lo dirá en el momento. Hazlo cuando lo necesites, pero intenta retener la información para que no tengas que consultar una segunda vez (...). La memoria es un músculo, como los de las piernas, que si no se ejercita se atrofia y hace que te conviertas en discapacitado (desde el punto de vista mental) y, por tanto, en un idiota"(…) Cada mañana, memoriza algunos versos o una breve poesía. (...) Y quizá compite con tus amigos por ver quién recuerda mejor. Si la poesía no gusta, hazlo con alineaciones de equipos de fútbol (…) comprueba si tus amigos recuerdan los que eran los sirvientes de los tres mosqueteros y D' Artagnan (Grimaud, Bazin, Mosquetón y Planchet). Si no quieres leer Los tres mosqueteros (no sabes lo que te pierdes) hazlo con una historia que hayáis leído".

En la civilización del consumo y el espectáculo en la que vivimos, está de moda negar la importancia de "este  potente músculo llamado memoria" tanto en su dimensión individual como social, educativa, política y cívica. La memoria es  el músculo de nuestra identidad (Memento)y el que nos hace ser lo que somos: cualquiera que haya convivido con un persona con Alzheimer lo entenderá. Somos nuestros recuerdos y las personas que recordamos. La memoria nos permite pensar, crear, vivir y compartir con nuestros seres queridos.


La carta de Eco me remite también al maltrato que sufre  la enseñanza de la Historia -las Humanidades en general- en nuestro sistema educativo actual. Colonizada y saqueada en sus entrañas por el pragmatismo de lo útil inmediato y de los intereses creados, más que una nebulosa. la historia aparece convertida en un incomprensible agujero negro. Es esencial e imprescindible  -solo un necio lo negaría- una preparación científico-tecnológico de calidad y el conocimiento y dominio  de idiomas extranjeros. Aún así, debemos evitar el absurdo complejo de inferioridad lingüístico y cultural y defender a fondo el español o castellano, nuestra lengua materna y la de 472 millones de personas según el último informe del Instituto Cervantes de 2016. Y también -¿por qué no?- las restantes lenguas de la España  diversa como el catalán, el vasco, el gallego...Tal vez convendría atender a las palabras de otro filósofo Emilio Lledó que afirma que lo que realmente se  necesitan son “colegios monolingües que enseñen bien otros idiomas…” y que  “obsesionar a los jóvenes con ganarse la vida es la manera más terrible de perderla: la verdadera riqueza es la cultura”

Las voces del pasado nos llaman al rescate de las imágenes y experiencias vitales que se refugian en las palabras  moribundas o agonizantes que olvidamos sin piedad. Del mismo modo que conocer, conservar y valorar las huellas de nuestro pasado  y el enorme patrimonio cultural -material e inmaterial-  que tenemos   en nuestras ciudades, pueblos y paisajes debe ser el primer paso educativo que hemos de dar antes -o al menos al mismo tiempo- que lanzarnos a las calles de Londres, París, Roma, Berlín o Lisboa.


Ciencias, tecnologías  y humanidades pueden y deben convivir en una educación basada en el aprendizaje a través de  proyectos y en el transconocimiento que defiente José Manuel Sánchez Ron. Es en este contexto en el que  debemos entender las palabras de Nuccio Ordine -otro italiano, en este caso nacido en el sur de Italia, en  Calabria, en la punta de la bota de Italia- defendiendo la utilidad de lo que algunos consideran inútil:

“Todo puede comprarse, es cierto (…) pero no el conocimiento: el precio que debe pagarse por el conocimiento es de una naturaleza muy distinta. Ni siquiera un cheque en blanco nos  permitirá adquirir mecánicamente lo que sólo puede ser fruto de un esfuerzo individual y una inagotable pasión (…) sólo el saber puede desafiar las leyes del mercado. Yo puedo poner en común con los otros mis conocimientos sin empobrecerme (…) dando vida al milagro de un proceso virtuoso en el que se enriquece, al mismo tiempo quien da y quien recibe. Frente a la carrera insensata hacia la tierra prometida del beneficio, la mirada fija “no permite ya entender la alegría de los pequeños gestos cotidianos, ni descubrir la belleza que palpita en nuestras vidas: en una puesta de sol, un cielo estrellado, la eclosión de una flor, la ternura de un beso, el vuelo de una mariposa, la sonrisa de un niño. A menudo, la grandeza se percibe mejor en las cosas más simples”
Ordine, La utilidad de lo inútil, 2013

Sigamos creando aulas abiertas y sin muros, salgamos al mundo. Viajemos a los  lugares de la naturaleza y de la cultura con la  alegría  y la belleza depositadas en los corazones y cerebros de los estudiantes a través de flores, besos, sonrisas, estrellas y mariposas pero también de un aprendizaje del  esfuerzo,disciplina, memoria, atención, concentración, cooperación, respeto y   trabajo y conocimiento riguroso que hace falta para responder a las preguntas de la vida. Una enseñanza que concilie ciencias, tecnologías y humanidades, divertimiento, pasión y conocimiento riguroso mediante las palabras y voces de nuestra lengua compartida y las imágenes de nuestro legado histórico. Si no empezamos por valorar lo local, lo próximo y cercano, si no nos preocupamos por nuestro patrimonio hispánico seremos incapaces de apreciar  los valores universales  que habitan en las palabras sin precio de  todas las lenguas de este mundo global, contradictorio y complejo.

Kiev, ciudad de las estrellas...y de los milagros


"La música es el idioma, el portugués es solo parte de la canción. Si cantara en inglés «Amar pelos dois», perdería encanto. Que haya tantos temas en este idioma es solo una muestra más del mundo globalizado en el que vivimos. Lo interesante, para mí, es poder transmitir tu cultura y tu lengua, que es patrimonio personal de cada uno"

Salvador Sobral, ganador de Eurovisión 2017




Desde que Eres tú no ganó Eurovisión en 1973 este festival de canciones dejó de tener interés y credibilidad para mi. Este año ha ocurrido el milagro encarnado en un personaje que parece una antítesis del futbolista Gareth Bale, con aspecto de enclenque estudiante de bachillerato, apariencia vital al tiempo que enfermiza y frágil. Actúa con sencillez, movimientos supuestamente torpes (dos operaciones de hernia) sin aspavientos -tal vez- y con un maravilloso control de comunicación gestual -especialmente a través de las manos y el cuello- no sé si natural, impostado o ambas cosas a la vez.

Una novia le apuntó al concurso de la  tele. Su hermana le llevó al festival y le compuso la canción. Ir a Eurovisión le suponía un trauma y lo ha convertido en un estudio sociológico. No le gustaba ninguna  de las canciones, excepto la inteligente, divertida e irónica italiana.

Cantante de jazz, de frágil corazón. Quería ser psicólogo pero acabó estudiando música. Dice que odia los festivales, que no ve la tele y considera el fútbol (bien practicado) un arte, si bien opina que  gran parte del dinero que mueve debería ir a la cultura. Y que la música debe ser sentimiento. Su escuela va  de Ray Charles a Chet Baker. Mostró una camiseta de SOS refugees en la rueda de prensa. Representaba a Portugal y cantó en portugués toda su canción, aunque domina el inglés desde pequeño -se lo enseñó su padre con los clásicos The Beatles, Bob Dylan, Simon & Garfunkel… - y adora cantar en español

Poco más de tres minutos de una actuación minimalista y sencilla con una bella canción de amor que nace de su voz. Su sueño no era ganar sino  poder tocar y cantar por todo el mundo. Pero ganó, emocionó y demostró que otro mundo es posible incluso en la cultura del espectáculo.

Este es el retrato que nos da  con su declaraciones y los medios con sus noticias. No sé si realidad o ficción. Y esta es la muestra. Entre la “Sodade” de Cesaria Evora, el éxito oscarizado  de La la land, la melancolía y nostalgia del fado y la improvisación armoniosa del jazz, un tal  Salvador Sobral canta Amar pelos dois y crea la ilusión –aunque sea efímera- de una música que brota de  emociones sinceras. De la poesía que todos llevamos dentro de un corazón que también puede amar por los demás.




Amar pelos dois
Se um dia alguém perguntar por mim
Diz que vivi p’ra te amar
Antes de ti, só existi
Cansado e sem nada p’ra dar

Meu bem, ouve as minhas preces
Peço que regresses, que me voltes a querer
Eu sei que não se ama sozinho
Talves devagarinho possas voltar a aprender

Meu bem, ouve as minhas preces
Peço que regresses, que me voltes a querer
Eu sei que não se ama sozinho
Talves devagarinho possas voltar a aprender

Se o teu coração não quiser ceder
Não sentir paixão, não quiser sofrer
Sem fazer planos do que virá depois
O meu coração pode amar pelos dois

Amar Por Los Dos
Sí un día alguien pregunta por mi
Di que viví para amarte
Antes de ti, sólo existí
Cansado y sin nada para dar

Cariño, escucha mis plegarias
Pido que regreses, que me vuelvas a querer
Sé que no se ama solo
Tal vez poco a poco vuelvas a aprender

Cariño, escucha mis plegarias
Pido que regreses, que me vuelvas a querer
Sé que no se ama solo
Ta vez poco a poco vuelvas a aprender

Si tu corazón no quiere ceder
No sentir la pasión, si no quiere sufrir
Sin planear lo que vendrá después
Mi corazón puede amar por los dos


domingo, 22 de noviembre de 2015

Del tener al ser o la recuperación de las Humanidades

 
La filosofía debe   iluminar la  urgente  y necesaria reflexión  para saber a dónde vamos con el sistema socioeducativo de pensamiento único que nos invade.  Basado en la creencia de qué vivimos en el mejor  de los mundos posibles, de que las cosas son como son y todo responde a un  fin específico, nada nos puede obligar a cuestionar el orden establecido, Es una proyección de El fin de la historia de Fukuyama en la realidad vivida: hemos llegado a dónde teníamos que ir.  Es necesario desvelar que se esconde tras la trivialidad de ese optimismo racionalista infundado del Doctor Pangloss  (del aquél que habla locuazmente todas las lenguas pero sin pensar) e intentar sustituirlo por el optimismo epicúreo y, más allá de las apariencias impuestas, recuperar los sentidos primeros y referenciales de las palabras. Nuestro sistema educativo cada vez se parece más al traje nuevo de los charlatanes del cuento en el que  nadie se atreve a decir que el emperador va desnudo.
Massimo Cacciari, Nuccio Ordine y Erich Fromm: tres filósofos nos alertan de las consecuencias de la derrota y del   "esto es lo que hay" como fatal asunción del destino que otros definen al calor de sus espurios intereses.

De la paideia a la autodestrucción a través del complejo de inferioridad lingüística
“Aquella idea de formación como camino a la excelencia, la paideia de los clásicos, pasa por malas horas. No sólo en España, y no sólo marginando la filosofía de los planes de estudio. Ya no se enseña ni latín ni griego y, por lo que se refiere a la literatura, sólo hay interés por la del país donde se imparte. El de masacrar las humanidades es un discurso que se ha instalado hace tiempo en Europa. La idea que sostiene este proyecto es un mito: que el pasado, pasado está; y que por tanto está muerto. Y eso no es cierto: el pasado siempre es problemático y vive en la memoria actual, forma parte del proyecto de futuro. Está vivo en la palabra, en la lengua. Pero hoy es que ni siquiera importa lo que estamos diciendo. Basta ver los debates en televisión, donde las palabras se tergiversan sin ningún pudor. Al marginar la filosofía y las humanidades, Europa se está destruyendo a sí misma. Lo que resulta paradójico es que sea Europa la única empeñada en borrar sus propias huellas. Ni Estados Unidos, ni China, ni Japón han tomado esa dirección. 
En cambio, Europa sí le ha dado la espalda a su legado –al humanismo, al Renacimiento, al idealismo alemán–-- y entiende que el futuro pasa solo por el crecimiento del PIB y por adaptarse a las exigencias del presente inmediato”.

El conocimiento no se compra

Todo puede comprarse, es cierto (…) pero no el conocimiento: el precio que debe pagarse por el conocimiento es de una naturaleza muy distinta. Ni siquiera un cheque en blanco nos  permitirá adquirir mecánicamente lo que sólo puede ser fruto de un esfuerzo individual y una inagotable pasión (…) sólo el saber puede desafiar las leyes del mercado. Yo puedo poner en común con los otros mis conocimientos sin empobrecerme (…) dando vida al milagro de un proceso virtuoso en el que se enriquece, al mismo tiempo quien da y quien recibe. Frente a la carrera insensata hacia la tierra prometida del beneficio, la mirada fija “no permite ya entender la alegría de los pequeños gestos cotidianos, ni descubrir la belleza que palpita en nuestras vidas: en una puesta de sol, un cielo estrellado, la eclosión de una flor, la ternura de un beso, el vuelo de una mariposa, la sonrisa de un niño. A menudo, la grandeza se percibe mejor en las cosas más simples”


Erich Fromm 1974.jpg

El peligro de la normalidad patológica  modelada socialmente o de una vida sin sentido. A propósito de Erich From
 tener al ser
Erich Fromm nos explica que no es posible adquirir la sabiduría de la vida sin ningún tipo de esfuerzo o de sufrimiento -un engaño alimentado por la ideología consumista- y nos propone que nos esforcemos en recuperar nuestra fortaleza física, psíquica y espiritual, así como nuestras posibilidades de independencia, para que podamos abandonar la obsesión por el tener, característica de las condiciones económicas, políticas y sociales de la sociedad moderna, y centrar nuestra atención en el ser.
Psicoanálisis de la sociedad contemporánea
Una alerta contra la patología de la normalidad. la patología socialmente  modelada que conduce, en el mejor  de los casos,  a la enajenación «... un modo de experiencia en que la persona se siente a sí misma como un extraño. Podría decirse que ha sido enajenada de sí mismo. No se siente a sí mismo como centro de su mundo, como creador de sus propios actos, sino que sus actos y las consecuencias de ellos se han convertido en amos suyos, a los cuales obedece y a los cuales quizás hasta adora» 

sábado, 24 de mayo de 2014

Una leona y una cría de ñu, un cachorro de león y dos australianos. Naturaleza y condición humana



Dos documentales me llevan a reflexionar sobre  la posibilidad de un mundo mejor o la naturaleza y la condición humana. Y  junto a los dos vídeos aparecen dos citas bíblicas y dos locuciones clásicas. Tu que puedes, no te lo pierdas
Sé que después de mi partida, vendrán lobos feroces entre vosotros que no perdonarán el rebaño"
Hechos 20:29
La cita bíblica sirven para reflexionar sobre la condición humana y las leyes de la naturaleza. El ser humano es naturaleza pero también es cultura en la que reside la libertad de crear. Porque, tal vez ni siquiera el mundo de la naturaleza está sometida a leyes inevitables. Este hecho  implica la posibilidad de cambio y si este cambio viene acompañado de criterios éticos solidarios y humanos (en el mejor sentido de la palabra) surge la posibilidad de superar el pesimismo antropológico de "el hombre es un lobo para el hombre". La locución latina del comediógrafo latino Plauto,  desde su popularización a través del Leviathan de Hobbes ha servido para justificar sistemas de poder absolutistas, ideologías del “salvese quien pueda” y el funcionamiento de formas de organización social y económica como las  del capitalismo "salvaje" actual. La distribución de la riqueza del mundo globalizado en el que vivimos parece ser un buen verificador de la certeza de la expresión.

Pero no hay que buscar muy lejospara encontrar  la antítesis. En la misma tradición judeocristiana encontramos las reconfortantes palabras de un mundo mejor y pacífico:

"El lobo morará con el cordero, y el leopardo se echará con el cabrito; el becerro, el leoncillo y el animal doméstico andarán juntos, y un niño los conducirá.…"

También en la tradición clásica, el Homo, sacra res homini (El hombre es cosa sagrada para el hombre) del moralista Séneca en las Cartas a Lucilio (siglo I d.C) enuncia el contrapunto optimista  al Homo homini lupus de Plauto.

Una naturaleza humana contradictoria pero en ningún caso predestinada, siempre abierta a la utopía, al mundo imposible de la libertad, a la ingeniería social de pensar y creer en un mundo mejor, en que otro mundo es posible

"A lo cual yo repuse
descalzándome las negras botas:
Este es, oh espíritu, el símbolo espantoso
de lo humano: un pie de tosco cuero
ya no naturaleza, más tampoco
todavía hecho espíritu,
una forma de transición entre la pata animal
y las aladas plantas de Mercurio"

Christian Morgestern

Las historias de una cría de ñu y una leona y la de dos australianos y un cachorro de león nos hablan de esa compleja condición humana entre la la naturaleza, nuestra cultura  y nuestros dioses. Que así sea.


Un león llamado Christian




Salvada por la leona 
(al menos no te pierdas el primer cuarto de hora)